El preparador se mostró muy feliz por la victoria de Bouquet Key en el Gran Premio Palermo (G1), después de superar un problema físico tras quedar segundo en el Estrellas Mile (G1)

Por Simón Mitagstein

Parece que imprime el padrillo. Y bastante bien. Alfredo Gaitán Dassié es uno de esos entrenadores que no necesitan presentación; cuyos resultados y victorias enormes hablan por sí solas, esas que lo llevaron en las últimas décadas hasta ser uno de los referentes principales de la profesión.

Por muchos años caminó el Campo 2 del Hipódromo de San Isidro supervisándolo casi todo, con la ayuda de amigos y profesionales, como el caso de Fernando García, veterinario de confianza. Pero ya desde hace un tiempo su equipo se agrandó, incorporando a Nicolás y Lucas, sus dos hijos, que no sólo heredaron de su padre la pasión por el turf y por los caballos, sino también la habilidad para trabajar con ellos.

Lucas partió hace unos pocos meses rumbo a Riyadh, Arabia Saudita, donde justamente esta semana logró su primera victoria como entrenador. Pero Nicolás sigue aquí, firme al pie del cañón, como soporte y parte fundamental del equipo que encabeza Alfredo, con la vigencia de siempre y «formato» renovado.

Nicolás fue el encargado de presentar el sábado último a Bouquet Key, el notable héroe que tuvo el Gran Premio Palermo (G1) durante la jornada del Nacional (G1) en Avenida del Libertador y Dorrego, sumando así una nueva victoria de máximo grado a su palmarés, como las que antes había conseguido con Elogiado (Archipenko), Irideo (Easing Along), Di Giorgio (Star Dabbler), Animas (Easing Along), Idolo Porteño (Jump Start), Ecólogo (Easing Along) y Sixties Song (Sixties Icon).

Ya con 299 triunfos en su campaña, Nico cuenta: «Estoy muy contento con la actuación de Bouquet Key, porque siempre lo creímos un buen caballo al que esperamos y le dimos todo el tiempo necesario para que madure. Por suerte ahora empiezan a verse los mejores resultados».

Los últimos meses no fueron fáciles para el lindísimo hijo de Key Deputy criado por el Haras Firmamento y que defiende los colores del Stud Zurbarán, de Ignacio Gutiérrez Zaldivar. Es el profesional el que da los detalles de esos padeceres que lo tuvieron en vilo algunas semanas: «Después de que perdió con Che Capanga en las Estrellas Mile, a fines de junio, tuvo una rajadura en un casco y esa fue una lesión que llevó tiempo para superar. La decisión fue de no apurarnos, porque siempre supimos que teníamos un caballo interesante para las carreras importantes y, por suerte, el trabajo dio sus frutos. Reprisó en la categoría ganando muy bien, y eso nos dio mucha confianza para dar el paso hacia el Palermo. La verdad que fue un triunfo al que costó llegar por aquellas circunstancias y que por eso disfrutamos muchísimo».

Nicolás ya anda por los 33 años (cumplirá 34 en una semana…), y hace muy pocos meses le cambió la vida con el nacimiento de Bastian, su primer hijo. Entre su alegría y el babero gigante que tiene siempre a mano papá Alfredo, confiesa: «Me asusté un poco en el opuesto y en el codo, porque me pareció que el caballo no venía cómodo, pero tiene mucha calidad y cuando Rodrigo lo llamó a correr respondió como lo hacen los buenos. Quiero compartir este triunfo con todo el equipo, con Nacho Zaldivar que es un fuera de serie, con mi papa y con toda mi familia».

Sobre el futuro, Nicolás ya parece tener bastante claro el camino a seguir, más allá de que la confirmación llegaría sólo dentro de unos días: » El Gran Premio Joaquín S. de Anchorena, en diciembre, podría ser un objetivo. No le tengo miedo al césped, porque hasta ahora siempre corrió en la arena. Si sigue sano estimo que hacia allí iremos, pero lo vamos a hablar y se tomará la decisión cuando llegue el momento. Sin dudas, sería una excelente manera de terminar el año para Bouquet Key».

Fue un día inolvidable el sábado último para Nicolás Gaitán Dassié y todo el equipo que encabeza Alfredo, cuya actuación como «padrillo», evidentemente, ha sido tan formidable como cuando le toca entrenar un caballo bueno…