El cuidador regresó satisfecho de California tras supervisar el entrenamiento de Blue Stripe, pero su potranca Verde Pipian dio positivo en las Guineas y ahora aguarda saber si finalmente podrá presentar a la yegua de Pozo de Luna en el Breeders’ Cup Distaff

Por Diego H. Mitagstein

La voz de Nicolás Martín Ferro suena en tonos diferentes, va de la preocupación a la ilusión en cuestión de segundos, en el indicador más sencillo para graficar cómo pasan sus días, mientras cumple la cuarentena en un hotel a su regreso de un viaje extenuante hasta Del Mar, en California, Estados Unidos, donde supervisó el andar de Blue Stripe, la yegua de Pozo de Luna a la que prepara y que será de la partida en el Breeders’ Cup Distaff (G1) de noviembre próximo.

“No te imaginás, te juro que fue el viaje más largo de mi vida”, le dice al cronista, a la par que cuenta: “Cuando había pasado el check in me llemaron por teléfono y me avisaron que a mi potranca Verde Pipian le había aparecido un medicamento en el análisis que se le hizo en Francia después de que llegara tercera en las 1000 Guineas (G1). Me quería morir, estuve a punto de volverme a casa de la amargura, pero ya estaba por embarcar. No dormí, la pasé muy mal, me puse a llorar como un chico, nunca me pegó algo tan fuerte. Quería mandar todo a la m…”, describe con crudeza.

“Le salió betametasona, pero nunca, jamás se le dio. Pasó el precompetitivo 10 días antes y no apareció nada, y no voy a ser tan estúpido de darle algo antes de la carrera. No lo puedo creer, estoy totalmente perdido, fue una trompada al medio del estómago. No tenemos defensa, porque ya debo de haber pasado 40 ó 50 análisis en Francia y nunca tuve problemas, jamás. No entiendo de dónde sale, y como no hay frasco testigo acá y hay que ir a pelear a Francia, no queda otra que entregarse. Puede ocurrir un error humano, pero estoy muy mal, triste, con el ánimo por el piso”, suma.

El positivo de Verde Pipia se agregó al de su pupilo Evitándote (John F Kennedy), un 3 años que ganó a principios de agosto en San Isidro, y sobre el que el cuidador explica: “Se le infiltraron las cañas, pero con 18 días de anticipación a la carrera, cuando con 14 ó 15 días está bien, dicen extraoficialmente. Es raro, pero en ese caso pudo haber eliminado mal. Con Verde Pipian no puede ser porque jamás se le aplicó nada”, agrega el preparador que lleva ganados 21 clásicos al cabo de 2021.

Cuando se lo consulta sobre el balance de su viaje a California, cuenta. “Blue Stripe está fenómeno, dio pasada muy bien y muy fácil. La verdad es que la vi hermosa y nos quedan 60 días para la carrera y espero que llegue en óptima forma para cumplir con el objetivo de ser competitivos ante un grupo de rivales que pinta será durísimo”.

La gran pregunta ahora para Nicolás Martín Ferro pasa ahora por saber si finalmente podrá presentar a la yegua de Pozo de Luna en la serie más importante del mundo. “Espero que sí, porque sino sería un golpe durísimo para mí. No se qué pasará, pero ya empezamos a hacer los trámites de la licencia en los Estados Unidos. Hay que esperar que las penas tengan su resolución, pero si no puedo presentarla sería la ruptura de un sueño muy grande. Espero juntarme con gente de San Isidro en los próximos días e interiorizarme un poco más de todo”, finaliza.