El entrenador aguarda con mucho entusiasmo el Gran Premio Félix de Alzaga Unzué, donde el tordillo tratará de alcanzar el Grand Slam de la velocidad, situación que no se da desde 2013, con Venerancia

El Gran Premio Carlos Pellegrini (G1), su historia, su peso específico, opacan cualquier carrera que se cruce en su camino. Sin embargo, este sábado en el Hipódromo de San Isidro la fiesta de la gran final tendrá, como siempre, la compañía de otros G1, tan repletos de figuras como el gran clásico del turf sudamericano, compartiendo cartelera.

Pocos son los caballos que saltarán a la cancha el día esperado y que tengan la capacidad de convocatoria y la hinchada de Strategos, el antes cordobés y que desde que quedó radicado en el stud de Nicolás Martín Ferro en el Campo 2 del Jockey Club trepó tan alto como para ser considerado el SPC más rápido del país. 

Ganador de los grandes premios Suipacha (G1) y Maipú (G1), buscará el Grand Slam de la velocidad en el Gran Premio Félix de Alzaga Unzué (G1), y así asegurarse el título de Campeón Sprinter. La yegua Venerancia (Lode), en 2013, fue la última que logró ganar los tres turnos máximos de la división del trimestre final del año.

¿Cómo está el hijo de Zensational? Qué mejor que conocer las impresiones de Nicolás: “Está bárbaro, 10 puntos. Y muy sano, que siempre es lo más importante. Desde que llegó al stud siempre fue progresando, haciendo con él un trabajo fuerte en lo respiratorio y en lo aeróbico. Espero el Unzué con esperanzas, porque siguió bárbaro y nos lo demostró en las dos partidas suaves que hizo sobre 600 metros, marcando 36s muy fácil, con Francisco Leandro, al que le gustaron mucho ambos movimientos”.

El cuidador sólo pide pista normal, pues hay lluvias pronosticadas para la noche del viernes y la mañana del sábado: “Corre lo mismo en la arena que en el pasto, pero necesita cancha liviana, la pesada no le gusta. En Palermo en el Maipú no estuvo cómodo y tuvo todas las de perder, pero tuvo mucho corazón para sacar adelante el resultado”.

Sobre Strategos el tema de la salud siempre fue un pero, sobre todo por su condición de “sangrador”, se lo consulta a Martín Ferro al respecto y explica con lujo de detalles: “El tiene ese problema, pero no en una medida demasiado distinta al de la gran mayoría de los caballos. Sangra como casi todos, pero está muy bien, controlado, atlético, ágil. Cuando un caballo está bien hace que todo su sistema trabaje mejor. Por ejemplo, siempre me decían que era de tener moco, alergia, y eso inflama los pulmones y perjudica, claro. Por eso le cambiamos la cama de viruta por la de paja, trabajamos en el tema. Realmente siempre estuve seguro de que iba a responder bien en los clásicos, donde el lasix no está permitido”.

El cuidador tendrá un sábado bastante ocupado, ya sea en el marco de las condicionales como en el de los grandes premios, pues serán tres sus cartas en el Gran Premio Copa de Plata (G1), el “Pellegrini de las Yeguas”. Allí presentará a Blue Stripe (Equal Stripes) y Henestrosa (Treasure Beach) conformarán la yunta del Stud-Haras Pozo de Luna, mientras que con la chaquetilla de Las Raíces, Nicolás ensillará a Forty Cinque (Ecólogo).

“Es una carrera espectacular, muy linda de ver y de correr. La veo extremadamente pareja, con un buen nivel en general de potrancas y obligadas a cruzarse con un lote de yeguas mayores de mucha calidad. Sobre las mías, creo que tanto Forty Cinque como Blue Stripe tienen para adelantar después de ser segunda y tercera en el Gran Premio Enrique Acebal (G1). Forty Cinque es una perdedora de lujo, porque el cronograma nos obligó a correr los clásicos aún sin que ganara, y Blue Stripe es de mucho concepto para nosotros, que ahora podrá aprovechar la experiencia que tuvo en el Acebal. Henestrosa es pareja y está en la línea de, por ejemplo, Sankalpa. Creo que tiene ganado su lugar y seguramente tenga un desarrollo que le permita correr más lejos, como a ella le gusta”.

Una de las candidatas en la Copa de Plata es Bellagamba (Grand Reward), otra 3 años y que es preparada por Enrique Martín Ferro, su padre. Dice entre risas Nicolás ante la situación: “Le dije que me tuvo de hijo en las carreras anteriores y que en esta le iba a dar vuelta el resultado. Es mi papá, pero en la cancha es a cara de perro…”.

Nicolás Martín Ferro, el exponente más “desarrollado” de la nueva camada de entrenadores, tendrá esperanzas varias en el sábado de San Isidro, comenzando por Strategos, el tordillo que siguen todos desde muchos lugares del país y que tiene por delante una carrera como para meterse en la historia.

Diego H. Mitagstein