Desde hace años allí la hípica y sus protagonistas trabajan para una mejora de calidad, incluso, con el Estado de su lado

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Montevideo, Uruguay)

MONTEVIDEO, Uruguay (Especial para Turf Diario).- Ningún país merecía tanto ganar el Longines Gran Premio Latinoamericano (G1) como Uruguay. Por supuesto, allí no todo es color de rosa: existen las mismas miserias y problemas que en cualquiera de las otras hípicas del continente. Pero en ese país chiquito y gigante a la vez hay pasión para  repartir, y también una manifiesta intención de mejorar, de crecer, de acercarse a otros turf más potentes como el argentino o el brasileño.

El 1-2 que alcanzaron Aero Trem (Shanghai Bobby) y Atlético El Culano (Alcorano) en la carrera cumbre y el triunfo de Demi Moore (Agnes Gold) en la Longines Cup fueron “charrúas de pura cepa”, por más que en el héroe de la tarde y en la yegua haya mucho de Brasil de por medio.

Para ratificar con hechos la aseveración del comienzo, se deben nombrar varios ítems que los hípicos aquí han cumplido en los últimos tiempos para buscar ese salto de calidad al que se aspira. Es imposible no comenzar el análisis por la gran ventaja que Uruguay tiene por sobre el resto de sus socios en la OSAF: el apoyo absoluto del Estado, ahora con Gustavo Anselmi como nexo desde la cabeza de la Dirección de Casinos, continuando el camino que inició con fuerza Javier Cha. Ese respaldo permite llevar adelante políticas que en unos años se recordarán como fundamentales para un despegue a nivel internacional. 

El trabajo de los criadores también viene siendo extraordinario, ya sea en forma particular como en conjunto, desde la asociación. Canalizados por esta última fuerza estuvieron la llegada de Overanalyze (Dixie Union) para servir en Uruguay durante 2019 y el envío de varias yeguas hacia la Argentina la última temporada buscando utilizar padrillos cotizados apuntando a una mejora genética y de la competitividad.

En este marco, no se puede pasar por alto que este año llegaron al país el Kentucky Derby Winner Orb (Malibu Moon) -con más de 20 haras participando del proyecto-, los campeones Will Take Charge (A.P. Indy) y Midshipman (Unbridled’s Song) y el G1 Algorithms (Bernardini), en una inversión enorme y excelentemente recibida.

Desde Uruguay también surgió la misión al Carnaval Internacional de Dubai que encabezó el cuidador Antonio Cintra y que tuvo los picos en el triunfo de El Patriota (Ecólogo) en Meydan y su posterior actuación en el UAE Derby (G2) y el muy buen paso del campeón Ajuste Fiscal (Ioya Bigtime) por los Maktoum Challenge hasta llegar a ser parte de la Dubai World Cup (G1).

Todos estos, entre otros, son algunos de los motivos por los que la fantástica noche vivida el domingo en Maroñas el turf uruguayo lo merecía más que ningún otro. Vaya si valieron la pena tantas ilusiones antes y tantos abrazos después.

Y de ninguna manera puede pasarse por alto el trabajo de Maroñas en la organización, una situación ya habitual ante cada gran evento, pero que no por eso no deba subrayarse. Con Horacio Ramos corriendo de un lado para el otro como cabeza de un equipo formidable “en la cancha” y que no deja detalle librado al azar, todos en el viejo circo del barrio Ituzaingó pusieron su granito de arena para una organización perfecta. El 1-2 y Demi Moore llegaron luego para ponerle la frutilla a la torta y así redondear esa noche maravillosa.