La hija de Hi Happy se impuso en el difícil Clásico Círculo de Propietarios de Caballerizas SPC (G3), sobre la milla de arena

Suele pasar que muchos de los caballos que se destacan en su primer año de actuación durante el proceso selectivo y que no logran llegar a lo más alto, luego empiezan a convertirse en referencia en distintas categorías. Un poco por los asiduos viajes de los líderes de las camadas -algunos siendo vendidos y otros enviados al exterior por sus propietarios-, y otro tanto por la maduración natural que da la caída de las páginas del almanaque, la circunstancia es bastante común.

Y qué mejor ejemplo al respecto que el de Noche Alta, de lucimiento a los 2 años en 2023 y que ahora está experimentando un alza permanente en su rendimiento que este domingo la llevó a quedarse en el Hipódromo Argentino de Palermo con el Clásico Círculo de Propietarios de Caballerizas SPC (G3), sobre una milla y en la arena.

Parte de la primera generación del crack Hi Happy (Pure Prize), ganó bien temprano en los 1400 metros de San Isidro, para luego ser tercera en el Clásico Eliseo Ramírez (G2), terminar en la misma posición en el Gran Premio de Potrancas (G1) y quinta en el Gran Premio Estrellas Juvenile Fillies (G1).

Más allá de haber sumado un lauro condicional, su segundo semestre de la última temporada no se correspondió con aquellas tabuladas, pero ahora viene en franco ascenso pues, tras un segundo en el Clásico Farnesio, se impuso en el Asociación de Propietarios de Caballos de Carrera (G1), en el césped, y ahora volvió a terminar adelante, confirmando esa dualidad de rendir por igual en cualquier superficie.

Noche Alta no era la más fácil de carácter, y de allí gran parte de su irregularidad, pero ahora se muestra más serena y eso se traduce en notables resultados, dando cuenta esta vez de un grupo durísimo de adversarias y entre las que, es cierto, un par se mostraron muy por debajo de lo esperado.

Cristian Velázquez le dio una conducción perfecta a la reservada del Haras Carampangue, dejándola quinta mientras Life Is Stange (Brz-Put It Back) marcaba el paso seguida por Resiliencia (Galicado). Una vez en el derecho, se filtró por los palos Escobilla (Il Campione) y algo más abiertas avanzaron Kiss of My List (Cosmic Trigger) -que tuvo algún tropiezo en el opuesto- y Noche Alta, con esta última rápidamente dejando en claro que el triunfo no se le escaparía.

El disco la encontró con 1 cuerpo de ventaja sobre Escobilla, que por la cabeza dejó tercera a Kiss of My List, que en la recta porfió hacia adentro de los 250 metros al disco sin permitirle a William Pereyra, su jockey, exigirla de firme. A 2 largos más, Che Mamita (Safety Check) completó la cuatrifecta, todo tras 1m35s30/100 en cancha normal.

Del lado del debe quedaron East of Eden (Il Campione), apagada siempre para llegar sexta, y Life Is Strange, a la que apretaron cuando empezaba a retroceder y que cerró la marcha muy alejada, en una actuación totalmente anormal.

Preparada en La Plata por Luciano Cerutti, Noche Alta es hermana materna del ganador de G2 Nochero Querido (Most Improved), en una familia materna chilena que también incluye a Nochero Bueno (Pure Prize), múltiple titular de grupo en Perú.

Madura, con menos desgaste en sus nervios que de potranca, Noche Alta se ubicó entre las referentes de la media distancia si de yeguas se habla y hoy no tiene demasiado sentido ponerle un techo a su rendimiento.