Con la única experiencia de un debut exitoso sobre 1200 m, la hija de Hurricane Cat fue pura calidad para saltar a los primeros planos

Como en 1995 con Different, el entrenador Edgardo Martucci ganó el Gran Premio Estrellas Juvenile Fillies (G1-1600 m, arena), pase tempranero dentro de la espectacular jornada que se vivió el sábado en el Hipódromo Argentino de Palermo. Nada menos que 27 años pasaron desde aquél desfile de la recordada hija de Candy Stripes, dato que habla de la vigencia de un profesional que atraviesa por otro momento excepcional, como aquél.

El nexo entre Martucci y las copas grandes fue ahora Nueva Fragancia, que mostró cualidades interesantes para sobreponerse a la falta de experiencia y roce a fuerza de calidad y corazón, y para saltar en menos de dos meses de su victorioso estreno sobre 1200 metros a esta consagración en la milla, postulándose como la enemiga para la esta vez ausente Tan Gritona (Full Mast) -ganadora del Atucha (G1) y del de Potrancas (G1)- cuando llegue el momento de elegir a la mejor 2 años de la temporada.

Con el vareo de Martucci y la decisión del jockey Cristian Velázquez haciendo su trabajo, Nueva Fragancia aportó muchísima habilidad y una cuota enorme de clase y talento para sortear una recta en la que nada le fue fácil. Primero, quedando encajonada al pisar la recta entre la puntera Emperadora (Il Campione) y Maggie May (Agnes Gold), incluso, golpeándose con esta última en un par de ocasiones. Y luego, cuando por fin logró hacerse el espacio para avanzar, sacando fuerzas del corazón para contener y vencer a una Lovely Face (In the Dark) que “pasaba de largo”.

En el disco, hubo 1 1/2 cuerpo de ventaja para Nueva Fragancia por sobre Lovely Face, con Maggie May en tercero a la cincha, tras 1m37s8/100, marca 3s14/100 más lenta con respecto a la empleada un rato antes por Subsanador (Fortify) entre los potrillos en el Juvenile (G1).

Nacida en el Haras Vacación e hija de Hurricane Cat y New Fragance (Manipulator), Nueva Fragancia le dio a Martucci y al Stud Rodolfo Pedro el triunfo que no pudo ser en el Classic (G1) con Nievre (Catcher In the Rye), en otra foto de G1 para un equipo que en los últimos tiempos no hace más que volver a casa con una sonrisa.