La hija de Orpen se llevó el Clásico Carlos Tomkinson (G2) y le dio otro festejo grande a la dupla conformada por el preparador y la cabaña de Alessandro Misserochi

La vieja sociedad entre Juan Bautista Udaondo y el Stud-Haras Santa Inés sigue vigente. La lista de yeguas que el preparador hizo buenas para la chaquetilla de Alessandro Misserochi es tan larga en cantidad como elevada en calidad, y este lunes en el Hipódromo Argentino de Palermo sumó un nuevo nombre con Orpen Moon, la heroína que tuvo la versión 2021 del siempre trascendente Clásico Carlos Tomkisnon (G2-1600 m, arena).

Prácticamente en el disco la hija del fenomenal Orpen quebró a Tit Ruler, que claramente podría haber terminado adelante si no porfiaba en ir hacia afuera durante buena parte del derecho, obligando a Gabriel Bonasola, su jockey, a corregirla y a estar atento a que la situación no se profundizara. Esa circunstancia resultó fundamental para el orden de las chapas en el marcador, tanto como la tenacidad de la ganadora y la mano de Francisco Leandro para no apurarse nunca y empujar en el momento preciso.

El Tomkinson no fue una carrera con desarrollo rebuscado, todo lo contrario. Embriagame (Fragotero) se cargó el peso del trámite y marcó la punta con firmeza, empleando parciales de 22s84/100 para los 400 metros iniciales y de 46s43/100 para los 800 metros. Orpen Moon y Tit Ruler se mostraron al fondo y llegaron a la recta de las últimas, pero allí comenzaron sus remontadas.

Mientras la vanguardista se iba apagando de a poco, Leandrinho iba por dentro con Orpen Moon y Bonasola abierto con Tit Ruler.. Dominó por los 350 esta última y casi al instante comenzaron sus mañas, permitiendo a su adversaria alcanzarla y superarla por apenas el pescuezo tras 1m36s12/100. A 2 1/2 cuerpos quedó tercera Foolin (Suggestive Boy), delante de La Fantastique (Le Blues) y una Siempre En Mi Mente (Equal Stripes) apagadísima, quizás sintiendo el rigor de correr 2 clásicos en apenas 10 días.

Era de 3 éxitos condiconales hasta este lunes la cartilla de la ascendente Orpen Moon, que ahora ya tiene «negrita mayúscula» y un futuro promisorio en la media distancia, con el detalle no menor que la de este lunes fue la primera vez en que compitió sobre una milla.

La ganadora clásica número 74 que produce Orpen en el país (44 de grupo), Orpen Moon trae a la actualidad una de las familias que durante décadas hicieron fuerte al Haras La Quebrada como la de Olympe (Carapálida). Oh Moon (Southern Halo), su madre, tiene por abuela a la fenomenal Oh Sun! (Solazo), ni más ni menos que el vientre del campeón Oceanside (Babor) y de los G1 Octante (Babor) y Orca (Southern Halo), y también antepasado de otros G1 como Oh Toss (Egg Toss), Ondina Dubai (E Dubai), Elvas (Catcher In the Rye), Goleada (Senor Pete) y Garatero (Indygo Shiner).

Como con Malpensa (Orpen), Kalithea (Exchange Rate), Querida Rebeca (Exchange Rate), Empress Jackie (Southern Halo), Key Dance (Orpen), Kiriaki (Catcher In the Rye) o Lunasia (Southern Halo), el Stud-Haras Santa Inés y Juan Udaondo tienen otra yegua capaz de acercar esos festejos a los que están tan acostumbrados.

Y el párrafo final es para el querido Flaco, que sigue dando pelea en una estructura más reducida y ya mucho mejor de un problema de salud que lo tuvo a maltraer por varios meses, dolorido, con pocas ganas. Pero Juan tiene pasión, es un loco por los caballos y por entrenar y sabe perfectamente como forjar campeones desde su base en el Campo 2 de San Isidro. El talento no tiene fecha de vencimiento, menos el de Udaondo.