El crack quedó segundo de Annapolis en el Coolmore Turf Mile Stakes (G1) de Keeneland, en tiempo récord

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- Confirmando su vigencia y un nivel competitivo altísimo, el crack sudamericano Ivar, nacido en Brasil y campeón en Argentina, cumplió el sábado último otra notable actuación en las pistas de los Estados Unidos, llegando segundo en el Coolmore Turf Mile Stakes (G1) de Keeneland, una prueba que había ganado en su edición de 2020 y en la que fue cuarto la última temporada.

Con algunos tropiezos, el caballo del Stud RDI y del Bonne Chance Farm que prepara Paulo Lobo terminó segundo a 1 1/2 cuerpo de Annapolis (War Front), que se impuso en el tiempo récord de 1m33s29/100, mientras Order of Australia (Australia) quedaba tercero al hocico y Set Piece (Dansili) era cuarto al pescuezo.

Con Joseph Talamo en sus riendas, Ivar respetó su táctica de siempre y se movió a la expectativa, dejando que Masen (Kingman) fuera el encargado de marcar el camino bajo parciales de 23s58/100 y 46s60/100. En una pista rápida y dura ante la falta de lluvias, Annapolis corrió tercero y dominó temprano al pisar el derecho, sacando ventajas que le permitieron contener con solidez la carga abierta que desató Ivar, que en algún momento tuvo que corregir su línea.

Para el hijo de Agnes Gold fue la puesta a punto final de cara a lo que será su tercera participación consecutiva en el Breeders’ Cup Mile (G1), tras reprisar ganando un clásico menor en Horseshoe Indianapolis y luego escoltar al estupendo Modern Games (Dubawi) en la Ricoh Woodbine Mile (G1), de Woodbine, en Canadá.

Este último parece el máximo candidato hacia la serie que se desarrollará en 25 días sobre el mismo césped de Keeneland y donde también será de la partica Annapolis, que sacó pasaje directo con su victoria, ya que el Coolmore Turf Mile Stakes formaba parte del programa Challenge Series – Win and You’re In.

Sobre la actuación de Ivar, Talamo comentó: “Venía moviéndose tan bien que pensé que sería el ganador al llegar la recta. Dio todo lo que tenía y siempre es lindo poder correrlo, porque pone todo. Lo veo en gran forma y es todo responsabilidad de Paulo Lobo, que lo mantienen en una condición que siempre le permite lucirse”.

Por su parte, el entrenador brasileño expresó: “Quizás dobló un poquito abierto el último codo, pero estoy muy feliz. Perdió contra un muy buen caballo y no hay excusas. Corrió estupendo en una carrera dura y rápida, y ahora esperamos lo mejor para el Breeders’ Cup Mile”.

Para Ivar fue una nueva muestra de su valor, dejando motivos grandes para soñar con otra gran actuación de su parte en la serie de carreras más espectacular del planeta. Desde que llegó a los Estados Unidos está entre los mejores, y ahora va por la gloria máxima.