Hijo de Gainsborough, tuvo una gran campaña de pistas, pero se lo recuerda más por su influencia en el haras

Esta es una más de las historias del patito feo. Este se convirtió en rey y su influencia en la raza SPC ha sido enorme. Sus orígenes, sus logros como atleta y su histórico legado tanto de machos como de hembras permanece en los pedigrees modernos a través de múltiples líneas.

En realidad el patito no era tan feo; es cierto que hasta el año era muy chico, tanto que hubo que construirle un comedero especial pues a los comunes no llegaba. Sin embargo, “pegó el estirón” y a punto de comenzar su campaña como 2 años ya se lo describía como poseedor de un físico poderoso a pesar de su alzada (1,55 m). Su poca altura contrastaba con un lomo más bien largo; era de hueso liviano y muy musculado. Al histórico cuidador de Lord Derby (que metió otro pleno descomunal después de Phalaris), George Lambton, lo que más lo impresionaba además del poder que transmitía y su acción fluida era su mirada donde, decía, “podía reconocerse a un verdadero jefe de manada” y aseguraba que ninguna pintura de Hyperion lo había captado cabalmente.

No era muy laborioso en las mañanas por lo que necesitaba un entrenamiento más bien severo. Sin embargo, el petiso, al que de yearling en el stud le decían cariñosamente Golden Retriever, estaba listo para empezar a escribir una de las páginas de oro en la historia del Sangre Pura de Carrera.

En su campaña como 2 años debutó algo verde y fue cuarto, pero ganó las tres siguientes, todos stakes, y fue tercero en el cierre de esa temporada. Su trajinar al año siguiente fue perfecto: ganó las cuatro pruebas que corrió, entre ellas el Epsom Derby y el St. Leger, y fue Campeón 3 años en Gran Bretaña. Su sólida campaña de pistas se cerró con 13 salidas, 9 victorias (todas en carreras de black-type), un segundo, 2 terceros y un cuarto.

Ahora empezaba la otra parte de la historia, la mejor. Hyperion superó ampliamente su excelente paso por las pistas en la reproducción. Sus hijos e hijas llevaron su ADN a todos los rincones del planeta turf y si bien su línea paterna directa prácticamente ha desaparecido en los últimos 20 años (sus postreros exponentes de relevancia fueron Traffic Judge, Noholme II y Shecky Greene) su nombre y el de sus grandes vástagos se encuentran sembrados en cada pedigree que consultemos a través de múltiples hijos e hijas.

Para dar un par de ejemplos, las múltiples líneas que contiene Galileo (4) representan un linebreeding en Hyperion equivalente a 5×5 (a través de Aristophanes y de tres de sus mejores hijas: Aurora, Tropical Sun y Lady Angela), el mismo linebreeding equivalente a 5×5 que tiene War Front. El largo brazo de los “breed shaping stallions”.

En su tiempo, el stud record de Hyperion era superior al de cualquier otro semental europeo del siglo XX. Ganó la estadística de padrillos 6 veces y estuvo entre los 10 primeros 16 veces. Como abuelo materno encabezó las posiciones en 4 oportunidades y, como se dijo más arriba, dió a Lady Angela, madre de Nearctic… la bomba que vino después, se estaba armando. Pero todavía faltaba un trecho hasta llegar al otro petiso que revolucionó el deporte.

Hyperion tiene un inbreeding de 4×3 en St. Simon más una línea de su ilustre padre Galopin (4x5x4) que aparece como abuelo materno de Bayardo.

Un somero análisis de sus antepasados estrechos refleja la calidad y la prepotencia reproductiva del hijo de Gainsborough.  Su madre Selene (1919, Chaucer en Serenissima por Minoru) fue una yegua excepcional en las pistas y una madre de nivel superlativo. Pequeña como su hijo, el prejuicio de su propietario lo llevó a no anotarla en el Derby que, como señala Abraham Hewitt en su magnífica obra “Sire Lines”, según los handicappers de la época, hubiese ganado. Completó una campaña de 16 victorias en 22 presentaciones y fue Campeona 2 años en 1921 y Campeona 3 años en la siguiente campaña. 

Con la adquisición de la abuela de Selene, Gondolette, Lord Derby había cumplido uno de sus objetivos: duplicar a Pilgrimage, la gran hija de The Palmer que ganara las 1000 y las 2000 Guineas. Es lo que hoy se conoce como Factor Rasmussen, o sea, la duplicación de una madre a través de dos hijos o hijas distintos dentro de las primeras cinco generaciones lo que, en muchos casos, confiere alguna habilidad corredora y reproductiva extra.

En Selene el inbreeding de 3×4 en Pilgrimage parece haber funcionado maravillosamente pues además de Hyperion produjo, como señalaba en la nota anterior, a Sickle y Pharamond II importados ambos a los Estados Unidos y a Hunter’s Moon (por Hurry On), importado a la Argentina en 1929 por el Haras El Pelado, donde se destacó como padrillo y abuelo materno -cuya estadística ganó en 1954-para ser exportado en 1944 al haras brasileño Guanabara, de Roberto Seabra. 

El padre de Hyperion, Gainsborough (1915, Bayardo en Rosedrop por Galopin) es un referente de la raza; Ganador de la Triple Corona Inglesa y de la Gold Cup no poseía ni transmitía la velocidad devastadora de su padre, pero se las arregló para ganar la estadística inglesa de padrillos dos veces y estar dentro de los primeros ocho 10 años consecutivos.

De este tipo de clase hablamos cuando hablamos de Hyperion.  Su carrera en el haras fue de otro planeta: 22,4% SW/crías registradas (118 de 527), marca solo superada, casi 40 años después, por uno de sus bisnietos, el de la bomba que se estaba armando.

Como quedó dicho, sus hijos esparcieron su ADN por todo el mundo. Además de los que padrearon en Europa, Khaled y Alibhai (este sin campaña de pistas) fueron importaciones clave de los Estados Unidos donde, curiosamente, ambos figuraron 11 veces dentro del top ten de los padrillos dejando una descendencia que no es difícil de encontrar en los pedigrees actuales.

El hijo de Hyperion, Stardust, produjo a Star Kingdom, afortunada incorporación del elevage australiano, donde fundó una sólida dinastía. Star Kingdom ganó la estadística de padrillos 5 veces y la de padrillos de 2 años en 7 oportunidades. 

En nuestro barrio, padreó Selim Hassan (1938, Hyperion en Blanc Mange por Hainault), de discreta campaña de pistas fue importado por Las Ortigas y su pedigree es digno de ser leído: 5x4x5 St. Simon, 5x5x5 Galopin más un doble Factor Rasmussen: 4×4 en Canterbury Pilgrim y 5×4 en Black Duchess, una de las estrellas de su enorme línea materna.

Selim Hassan ganó 2 veces la estadística de padrillos y 2 veces la de abuelos maternos.  Obviamente su hijo Yatasto (1948, Selim Hassan en Yucca por Congreve) fue su mejor obra; crack de cracks, ganador de la Cuádruple Corona, quienes lo vieron correr no admiten contra sobre su figura. Polémicas del turf.

Gulf Stream (1943, Hyperion en Tide-Way por Fairway), otro de sus hijos dió grandes productos en el Haras Argentino: Mangangá, Mamboretá, Montparnasse y el gran Manantial, invicto ganador de la Cuádruple Corona.

Pero el hijo de Hyperion que dejó la marca más duradera y con mayor proyección planetaria fue Aristophanes (1948, Hyperion en Commotion por Mieuxe) que, importado por Ojo de Agua, detentaba otro pedigree de sangre azul; Mieuxe fue campeón 3 años en Francia y lideró allí la estadística de abuelos maternos, mientras que su línea materna (9c) es oro puro: Lady Josephine, Lady Juror y Riot, la misma de Nasrullah, Royal Charger y Mahmoud para ponerla en perspectiva.

Aristophanes es el padre de otro venerable ganador de la Cuádruple Corona, Forli, a través del cual permanecerá eternamente en los grandes pedigrees modernos, sobre todo a través de su hija Special, madre de Nureyev y abuela materna de Sadler’s Wells. Pero este nieto de Hyperion no se quedó solo en eso; fue padrillo estrella por muchos años en Clairborne Farm y dejó para los anales del turf del norte a su hijo Forego, considerado allí uno de los mejores caballos del siglo pasado. Forli dejó un impactante 8,2% SW/crías y su mejor hijo en la reproducción resultó Thatch (propio hermano de Special), Campeón 2 años en Irlanda y Campeón millero en Inglaterra.

Además Aristophanes nos legó, entre otros, ejemplares de la talla de Atlas, Tirreno, Dorileo, Dorine, Perugin, Frari y El Botija.

La nota se hizo larga aunque espero que no haya resultado aburrida. Pero para los que amamos la historia, los pedigrees y la genética del purasangre, todo lo que se pueda decir y escribir sobre Hyperion es poco.

Para la próxima, la obra cumbre de Federico Tesio, un genio irrepetible. El David de Miguel Ángel hecho caballo: Nearco.

Ing. Agr. Claudio Brandoni

Twitter: @melquiades2602