El tordillo encabezó el 1-2 del padrillo Qué Vida Buena y del Haras Don Florentino y sigue entre los mejores de la división

LA PLATA.- El momento de Pan y Circo encontró otra foto de las importantes en el martes sureño. Tras cerrar el 2023 ganando el Clásico Uberto F. Vignart (G3), ahora el caballo del Stud JCV fue implacable para abrir la nueva temporada imponiéndose con mucha comodidad en el Clásico Emilio Casares (L), disputado sobre 1200 metros y sobre pista pesada.

El tordillo preparado por Humberto Benesperi dio un salto de calidad en las últimas semanas realmente notable, tanto como para transformarse en uno de los líderes dentro de la velocidad en los eucaliptos, una posición de privilegio dentro de una categoría que siempre es complicada.

Con Juan C. Villagra en sus riendas, esta vez Pan y Circo dejó que su hermano paterno Bloodshot, ambos hijos del generosísimo Qué Vida Buena (Bernstein), marcara el camino bajo parciales exigentes de 23s56/100 y 46s41/100 para los 400 y 800 metros iniciales. Al pisar la recta lo fue a buscar por la parte externa y cuando quedaban poco menos de 2 cuadras para el disco pasó de largo, separándose con solvencia.

Fueron en definitiva 3 los cuerpos que marcó de diferencia sobre Bloodshot, que por pescuezo y cabeza contuvo las cargas finales de Fancy Model (Lizard Island) y Retracto (Equal Stripes) para garantizar el 1-2 del padrillo y también del Haras Don Florentino, donde ambos se criaron. El tiempo final fue de más que aceptables 1m12s84/100.

En Piamontina (Exchange Rate), y hermano entero del doble ganador Pampa y La Vía, Pan y Circo tiene la misma familia materna de los G1 Café Fuerte (Manipulator) y Potri Road (Potrillazo), y ahora muestra 5 segundos en 13 salidas, claramente, atravesando por el mejor momento de su campaña.