Cargando “una tonelada” el hijo de Le Blues superó por 3 cómodos cuerpos a Noguchi, que también iba pesado con 63 unidades

Habría que revisar libros con mucha atención para encontrar la última vez que en la Argentina un caballo ganó un handicap cargando imposibles 65 kilos. La cuestión es que este lunes en el Hipódromo Argentino de Palermo Luthier Blues realizó esa hazaña con una contundencia realmente llamativa, en una muestra estupenda de su gran momento y catapultándose hace el inminente Gran Premio Maipú (G1) como uno de los candidatos.

A pesar del lastre, los imponentes 548 kilos del hijo de Le Blues fueron imparables, viniendo siempre al son de la banda y afianzándose al frente allá por los 400 metros para ganarle por 3 cuerpos a Noguchi (Strategic Prince), el otro peso pesado de la prueba y que con 63 kilos corrió espectacular terminando como escolta.

Previo héroe en los clásicos Diamond Jubilee y Paraguay (G3), y antes escolta de Queen Liz (Lizard Island) en el Gran Premio Estrellas Sprint (G1), el caballo del Stud Kirby’s es uno de los caballos más rápidos del país. Y en la calurosa tarde porteña lo refrendó con una autoridad para el aplauso, coronando el día perfecto de su gente, que bien temprano se había sacado la foto con La Canadienne.  Fue doblete conjunto entonces para la caballeriza, para el cuidador Gonzalo Sarno, para el padrillo Le Blues y para el Haras El Paraíso, aunque la cabaña lograría un disco más con Scottrade (Sebi Halo).

Brian Enrique se mostró tan efectivo en las riendas de Luthier Blues, cuya campaña por total habla ahora de 7 primeros en 13 presentaciones, con 3 segundos, 2 terceros y 1 cuarto como decorativos y premios por 3.795.200 pesos. 

La madre del zaino es House Rules, una Housebuster (Mt. Livermore), el campeón sprinter estadounidense que sirvió por un lapso cortito en El Paraíso, y hermana materna de la ganadora clásica Sinuosidad (Sebi Halo), en un pedigree de mucha velocidad -el mismo también de Slingerlands (Sebi Halo) y que muestra la rareza de tener entre sus nombres también al de El Serrano (Excel II), el triplecoronado que decepcionó en su paso por la cría pero que es el tercer abuelo de Luthier Blues.