El primero se impuso sobre 2000 metros y el restante sobre 1200, siendo para ambos la segunda victoria de sus campañas

Los potrillos de 3 años tuvieron este viernes en el Hipódromo de San Isidro un par de carreras para ganadores que dejaron tela para cortar, como para ver en sus “héroes” futuros protagonistas en el plano mejor rentado.

afilado en Palermo por Javier Fren, los 2000 metros del Premio Mr. Reward fueron el escenario ideal como para que Pay the Man alcanzara su segundo triunfo consecutivo, con el detalle para nada menor de haber dado un gran salto en la distancia, pues venía de salir de perdedor sobre 1400 metros.

Del Stud Garabo y criado por el Haras Orilla del Monte, el hijo de Treasure Beach y Put it All (Honour and Glory) fue terminante en las manos de Juan Cruz Villagra, doblegando por cómodos 5 cuerpos al gran favorito Roberts Hit (Hit It a Bomb), que venía de pagar la reprise con una excelente gestión. El zaino fue valiente para marcar el camino desde el salto bajo parciales de 24s29/100, 47s80/100 y 1m11s45/100 y desprenderse con soltura en la recta final. Su escolta cargó desde el fondo, pero nada pudo hacer para acercarse, transcurriendo todo en positivos 2m1s75/100.

Un ratito más tarde, ahora sobre 1200 metros, por fin pudo quebrar el generoso Jobetto (foto), dominando a un lote bien complicado de un extremo al otro, afirmándose de los 300 metros al disco cuando el favorito Super Luismi (Super Saver) intentó alcanzarlo por el centro de la pista.

Aprovechando al máximo el descargo del aprendiz Gonzalo Borda, el alazán terminó doblegando a su adversario por 3 cuerpos y después de 1m10s98/100, para alegría del Stud Brisa y Julieta y de Martín y Carlos Domingo, sus preparadores.

Se trata de un hijo del generoso Safety Check (Dubawi) y Jarcoba, esta por Seeker’s Reward, y que se crió en el Haras La Numancia a nombre de Juan Hernán Bonet. 

Quizás desde aquí cambie la historia para Jobetto, que hace unos meses supo ser segundo de Nacho Surge (Storm Surge) en el Clásico Pedro Chapar (G3) y del que siempre se esperó mucho. Parece estar alcanzando el punto de maduración justo para dar el salto.