El tordillo superó por 1 1/2 cuerpo al favorito, dentro de una carrera sin equivalencias y accidentada, en una cancha bravísima

Varias aristas deben abordarse en el análisis de lo ocurrido este domingo con el Clásico Porteño (G3-2400 m, césped pesado), la prueba más fuerte en el Hipódromo de San Isidro y que fue el último paso preparatorio hacia el Gran Premio 25 de Mayo (G1), la segunda carrera más importante de cada temporada en el circo del Jockey Club para los fondistas, después, claro, del Gran Premio Carlos Pellegrini (G1).

El resultado marcó la vigencia del generoso Pelo Platinado, acomodándose a la ciénaga que fue la pista para doblegar al 3 años Full Keid (Full Mast), que cayó en su regreso al terreno donde se impuso en el Gran Premio Miguel A. Martínez de Hoz (G1) tras el mal paso que dio cuando animó en la arena de Palermo el Gran Premio de Honor (G1).

Pero también no pasó desapercibido que de los 6 participantes hubo 2 que llegaron sin apreciación, Clapp (Il Campione) y Votemos (Manipulator), y otro, Good Journey (Equal Stripes), no cruzó el disco al lesionarse de gravedad en la recta final cuando amenazaba con prenderse en la definición.

Lo de este último fue un infortunio -no hace mucho Tomasito León (Hurricane Cat) se rompió después del disco y debió ser sacrificado…- , pero que una carrera tan importante haya tenido apenas 2 ejemplares competitivos, llama, como mínimo la atención.

En Argentina casi que la caballada se hace fondista de prepo, pues es literalmente imposible encontrar en lo condicional pruebas de 2000 metros o más para ganadores, obligando a muchos a dar pasos que en condiciones normales serían evitados, pues tienen a chocar ejemplares ascendentes con otros más afirmados.

Los llamados son como hace 100 años, cerradísimos, y la dirigencia parece no querer aggiornarse y pasar a un esquema más similar a los allowances estadounidenses, por ejemplo, citando caballos no ganadores de hasta 3 carreras, y acomodando las categorías por kilos. No sólo serían espectáculos atractivos al máximo, sino que ayudarían a dejar de arruinar caballos por el camino y proponer un desarrollo más lógico de los stayers, así no pasan situaciones como la del Porteño.

Volviendo a la carrera, Clapp fue un líder al que la nafta le duró hasta pisar el derecho, cuando Full Keid, su perseguidor, tomó la posta e intentó disparar. Rápido, William Pereyra arrimó a Pelo Platinado, con Good Journey creciendo entre ambos.

Lesionado este último, Pelo Platinado continuó avanzando hasta terminar derrotando por 1 1/2 cuerpo a Full Keid, del que había terminado a 6 largos en el Martínez de Hoz, deteniendo el reloj en 2m39s3/100, un tiempo europeo. A 5 cuerpos, Touch the Stars (Fortify) completó la trifecta, pasando desapercibido.

Nacido en el Haras Don Arcángel, del Stud Las Canarias e hijo de ese generoso padrillo que es Cima de Triomphe, Pelo Platinado sumó su tercer triunfo clásico, tras conquistar el Provincia de Buenos Aires (G3) de potrillo en 2021, y la última temporada el Yatasto (G3), no por casualidad, siempre en los 2400 metros de césped de San Isidro.

En la familia materna del fenomenal Southern Halo (Halo), Juan Saldivia tiene a cargo al tordillo, que le dio una alegría grande al mismo equipo que en la undécima carrera sufriría con la rodada de la favorita Ideal Cocktail (Manipulator) en la undécima carrera, con William Pereyra mostrando en las primeras revisaciones traumatismo de pierna y brazo izquierdo, por lo que fue trasladado al Sanatorio de la Trinidad.