El ganador del Gran Premio Montevideo (G1) de 2019 en Palermo servirá desde esta temporada en el Haras Don Florentino

LA FRANCIA, Córdoba (Especial para Turf Diario).- José Luis y todos los Grimaldi podrán decir que el hijo pródigo volvió a casa. Con orgullo, con alegría, a pesar de que lo abrupto del final de su campaña los dejó a todos con ganas de más. Perro Callejero, el potrillo que en 2019 ganó el Gran Premio Montevideo (G1) en Palermo lesionándose esa misma tarde, servirá desde 2020 en el Haras Don Florentino, la cabaña que lo vio nacer.

Hijo de Qué Vida Buena y Street of Love (Catcher In the Rye), ocupará la padrillera junto con su padre y con el campeón Touareg (Easing Along), conformando una delantera que mezcla generosidad confirmada con expectativas fuertes y bien cifradas.

Al cuidado de Sergio Carezzana y defendiendo los colores del Stud El Doctor, Perro Callejero fue quinto en su debut en Palermo a los 2 años, desquitando un mes más tarde sobre 1500 metros para salir de perdedor por el pescuezo.

De inmediato se adentró en el plano del proceso selectivo para ofrecer una llamativa demostración en el Gran Premio Montevideo y ganar prácticamente de punta a punta y con 2 1/2 cuerpos de diferencia sobre Overlord (Endorsement), superando también a Eshebo (Interaction), Sentimiento Key (Key Deputy), Virreinado (E Dubai) y Most Gero (Most Improved).

Lamentablemente, el zaino se fracturó el sesamoide de su pata derecha esa tarde, por lo que debió ser operado casi de inmediato veterinario Mauro Verna, por fortuna, con excelente resultado; el veterinario Mauro Verna fue el encargado de la intervención.

Segunda cría de su madre, Perro Callejero pintó como un caballo bueno en serio y ahora tendrá su oportunidad en la cría. “Es lindo tenerlo en casa y que puede disfrutar de su chance como padrillo. Nosotros lo apoyaremos con algunas de nuestras yeguas y sus propietarios también harán lo mismo”, comentó Luis Grimaldi, feliz.