En la mejor carrera del domingo en Monterrico, la hija de Bradock se impuso sobre la argentina Sheimi

LIMA, Perú (Especial para Turf Diario).- Las ganas, la ambición y el empeño de Erick Arévalo fueron fundamentales para que obtuviera una sensacional victoria sobre la silla de Mujer Divina (Bradock) este domingo en el tradicional Clásico Batalla de Ayacucho (L-2000 m, césped), central de este domingo en Monterrico, batiendo en los finales al histórico Edwin Talaverano, que iba sobre la argentina Sheimi (Stay Thristy).

La carrera había perdido en los días previos a Sissy Channel (USA-Tapizar) debido a un cuadro febril, por lo que las opciones se dividieron parejamente entre Mujer Divina y Sheimi, debido a la buena campaña clásica de ambas en el óvalo verde.

Pero a la hora de la verdad, ambas ofrecieron mayor espectáculo, cuando se involucraron casi en un match para definir a las ganadora. Y sobre ellas, la experiencia de Edwin y el entusiasmo de Erick, que demostró no solo frialdad para tomar decisiones atinadas, sino una energía que confirma por qué es uno de top ten del momento.

La carrera se había manejado con Inmaculada (Cristiano) y Greñas (Meal Penalty) en la punta del grupo, a paso normal. Mujer Divina alternando el cuarto y quinto puesto, venía siempre por los palos, aunque luchando por ratos para no quedar encajonada, detrás de Ola Perfecta (Koko Mambo), que también estuvo metida desde la partida y venía mucho más cómoda por el exterior.

Fue a la altura de los 800 metros que la carrera empezó a tomar otra forma, cuando ya era notorio que las punteras no iban a aguantar la presión de las que venían de atrás y fue cuando Ola Perfecta empezó a empujar desde el tercer puesto, girando la curva un poco más abierta.

Allí se dio la primera acción de Arévalo, al aprovechar el giro de la curva final y sacar a su conducida abierta, para entrar a la recta por el carril más libre. Algo que también intentó Talaverano desde la silla de Sheimi, que salió desde el penúltimo puesto y apareció con cara de ganadora.

Cuando en la recta las punteras cedieron del todo, Ola Perfecta quedó prácticamente de cara a la definición y abrió algo sus líneas, casi a la par de la atropellada de Sheimi. Y fue cuando Arévalo usó todos sus recursos para no dejarse tapar por ambos y forzó por el medio la reacción de Mujer Divina. Encontró respuesta en su conducida y la defensora del Myrna se fue sobre la argentina para trenzarse en duelo. 

Tras la reñida disputa, la presentada por Coco Salas pudo estirar un pescuezo de ventaja y anotar su quinto triunfo clásico en el pasto, repitiendo el triunfo conseguida en esta misma carrera el año pasado y superando a una ‘internacional’ como Sheimi, a la que corrieron con precisión, pero cuya atropellada corta nuevamente le jugó una mala pasada.

Néstor Obregón Rossi