Perú: Firmamento va por el capote en el Nacional Augusto B. Leguía

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Ausente el triplecoronado Super Nao, la cabaña de Juan Carlos Bagó crió a los tres candidatos del gran clásico de este domingo en Monterrico: Super Turco, Etico Hit y The Best Rimout

Por Néstor Obregón Rossi

LIMA, Perú (Especial para Turf Diario).- El Gran Premio Nacional Augusto B. Leguía (G1-2800 m, césped) de este domingo bien puede ser la corona de las ausencias. La etapa final de la ruta de las cuatro gemas de nuestro turf en el 2021 no tendrá a todas las estrellas de esta generación. Por un lado, Super Nao (Arg-Super Saver) será destinado -de momento- a las carreras de arena, apuntando al GP Latinoamericano (G1) del 2022 en Santiago de Chile; Nasra (Yazamaan), que asomaba como el favorito, luego de ganar el Clásico Postín (G2), quedó al margen casi en la víspera por una lesión que lo sacará de escena unos meses; y Africa (Muwaary), la que se está convirtiendo en la principal potranca del césped de esta generación, ha empezado a correr frente a las mayores, dejando de lado la corona más importante de la grama.

Todo eso permite ver una cuarta corona abierta, pareja, complicada hasta cierto punto, donde las cartas principales son aquellos productos que llegan desde afuera y que pueden redondear para el Haras Firmamento un año más que espectacular en nuestro medio. Porque Super Turco (Arg-Super Saver), Etico Hit (Arg-Hit It a Bomb) y The Best Rimout (Arg-Remote), los potrillos que escoltaron a Nasra en el Postín, son ahora las cartas más llamativas de este lote que reunió a 11 participantes.

Los tres, nacidos y criados en el argentino Haras Firmamento, están frente a la enorme posibilidad de permitirle a la cabaña de Juan Carlos Bagó, hilvanar la Cuádruple Corona peruana, toda vez que Super Nao, ganador de las tres primeras, también nació en sus praderas. Un éxito resonante que solo lo lograron los haras nacionales Rancho Fátima, La Cabaña y Chillón, a través de Stash, Santorín y Pamplona, respectivamente. Las diferencias entre los tres importados no fueron muy amplias en su anterior presentación. Dicho eso, será la estrategia de carrera para manejar una distancia severa de 2800 metros, la clave ideal para terminar firmando la victoria.

La ausencia de varios veloces, hace que Super Turco asome como el que puede ser capaz de controlar el tren de carrera y dominar el exigente recorrido, aunque sus compatriotas parecen tener el pulmón suficiente para aguantar. Allí radica en ellos su principal chance. Es, sin duda, lo más resaltante que surge en el análisis previo de esta carrera, pero que tendrá otros elementos atractivos. Entre ellos, la presencia de Edwin Talaverano, que vuelve momentáneamente al hipódromo que lo vio nacer profesionalemente para subirse a Monumental Alfredo (Kung Fu Mambo). Inicialmente, ‘Maravilla’ había sido contratado para correr a Kralice (Bay Of Plenty), pero ante el retiro de Nasra, se decidió que sea Carlos Trujllo el conductor de la potranca, dejando libre a la estrella sudamericana de la fusta. El Stud Doña Licha no lo pensó dos veces y ‘fichó’ al jockey peruano para ver si da la sorpresa con el hijo de Kung Fu Mambo.

Precisamente, Kralice es otra de las atracciones de la competencia, si se le puede llamar así. La ganadora del Clásico Enrique Ayulo Pardo (G1), dejó pasar el Derby Nacional (G1) y fue alistada para esta cuarta corona, buscando explotar esas corrientes de sangre, tan relacionadas con la grama. Será la única hembra de la carrera. La madre de Kralice es la matrona Najran Dancer (USA-Najran), múltiple placé clásico en el césped y una yegua con pedigrí para esta superficie. Donde haya transmitido esos genes ‘grameros’, no habría que sorprenderse mucho si la hija de Bay Of Plenty gana su segundo G1. 

Pero en este análisis, los nombres de Bahía Príncipe (Singe The Turf) y El Inquebrantable (Bagde Of Silver) no quedan tan atrás, ya que son los potrillos que conquistaron las dos primer as grandes carreras del césped para la actual generación. Por  un lado, Bahía Príncipe ganando el Clásico Gustavo Prado Heudebert (G3); y por otro, El Inquebrantable haciendo suyo el Clásico Claudio Fernández Concha (G3).

Así pinta esta cuarta corona del 2021, donde las ausencias equiparan las acciones de los participantes, pero también los deja con la posibilidad de saltar al plano estelar de una generación destacada, pero que aguarda la consolidación de alguna figura del pasto, ese reducto donde hasta el momento falta un claro líder.