El hijo de Hurricane Cat consiguió cada una de las victorias en el clásico con un entrenador distinto

LIMA, Perú (Especial para Turf Diario).- Cuánta clase tiene Storm Rodrigo (Chi-Hurricane Cat) y qué importante es que se una ese talento a la maestría de un jockey como Edwin Talaverano. Estos dos cracks se juntaron en dupla perfecta para regalarnos una edición histórica del Clásico Independencia (G2-2400 m), la central de la semana patria en Monterrico.

Histórica por varios motivos. Era la primera gran carrera hípica peruana que se disputaba en medio de la pandemia y aun cuando en todo el mundo se sigue luchando para combatir este virus mortal. Además porque ese mismo motivo obligó a que se dispute sin público en las tribunas, las mismas que hubieran rugido de emoción con el gran final que pudimos ver por televisión. Y porque el favorito, a la postre ganador, intentaría ser el primer caballo en la historia en ganar tres veces esta tradicional carrera, que ya cuenta 102 años.

Solo 14 caballos habían logrado ganarla en dos ocasiones. De ellos, 9 lo consiguieron en ediciones consecutivas. Y de ese grupo, uno pudo hilvanar el “hat-trick”, alcanzando una hazaña que difícilmente se pueda contar pronto en la historia de nuestro turf.

Porque hay que tener pulmón para llegar a los 2400 metros y ganar en esta distancia, haciéndole frente a todos los obstáculos posibles. De hecho, cuando se escriba de Storm Rodrigo en el futuro, deberá indicarse que su principal característica es la stamina. Es más, la estadística de este importado es un dato no menor: De sus 7 triunfos, 5 han sido sobre 2400 metros. Si a eso le sumamos que tuvo que correr con un tren de carrera que nunca fue favorable, entonces estamos ante la versión de un caballo de verdadera clase, de esos que hay que ver con mucho respeto.

Se sabía de antemano que el Independencia 2020 iba a tener a un caballo ligero como El Puma Carranza (USA-Drosselmeyer). Sin duda, su paso veloz se convertía en esa fortaleza de la que tenía que sacar provecho para intentar dar la sorpresa. Y lo hizo. Implantó un paso lento, ideal a sus medios, con parciales de 24s71/100, 25s42/100, 27s91/100 y 27s19/100 para recorrer la primera milla en 1m45s23/100. Un paso casi de tortuga, que le complicaba el trabajo a Storm Rodrigo. Por eso, otro de los méritos del caballo es que ganó sin estar sujeto a ningún desarrollo. Y lo hizo solo a punta de la indiscutible clase que posee y a la escuela de un jockey que en el final lució todos sus recursos para doblegar a un puntero que las tuvo todas a su favor, pero simplemente no pudo ante el poderío de su compañero de stud.

Así, Talaverano firmó su séptimo triunfo en el Independencia y obliga a ir a los archivos para ver si algún otro ha podido vencer en tantas ocasiones. Ahora, si de estadísticas se trata, Storm Rodrigo completó una tercera victoria en el Independencia, regalándoles también el éxito a sus entrenadores. Ha sido el único que ha vencido en tres ocasiones y con tres entrenadores distintos: Filomeno Aburto en 2018, Arturo Morales en el 2019 y Gonzalo Alquinta este año.

De los demás participantes, ninguno estuvo a la altura y tal vez fue el punto en contra de la carrera. La hípica nacional carece hoy en día de otras alternativas en pruebas de largo aliento. Las dos últimas esperanzas fueron los recientes ganadores del Derby Nacional: Ancelotti (Street Hero) y Barón Rojo (Minister’s Joy). El primero, recientemente dedicado a la reproducción y el segundo, muerto hace unas semanas por un infarto.

De aquí en más, ya no le quedarán a Storm Rodrigo carreras sobre 2400 metros para verlo dominador del recorrido. El caballo -de mantenerse sano- deberá bajar a pruebas de 2000 o 2200 metros para intentar seguir reinando. Y allí tendrá que vérselas nuevamente con El Puma Carranza y compañía actuando casi ‘de visita’ en estos tiros. Pero esa será otra historia. Hoy que se hable de Storm Rodrigo, de su resistencia, de su tercer triunfo en el Independencia y de ese cariño que ha empezado a despertar en la masa burrera.

Néstor Obregón Rossi

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