El mejor dos años europeo de 2019 se reencontró con la victoria en los 1400 metros del Prix Jean Prat (G1) francés; Master of the Sea, impecable

Onda verde tuvo Godolphin el fin de semana, tiñendo de azul real muchos de los más importantes hipódromos europeos. Con el regreso a la victoria del campeón Pinatubo, la divisa real fue noticia por todos lados, haciendo simple caso a la lógica de cuando la calidad y la cantidad caminan juntas.

Fueron horas de “volver a vivir” y también de sumar ilusiones de las grandes de cara al futuro, aunque por lejos la gestión de Pinatubo en Deauville, Francia, fue la que generó el gesto de mayor felicidad. Ocurre que después de un 2019 impecable, el crack había perdido en sus dos gestiones previas esta temporada, sembrando algunas dudas.

Charlie Appleby tomó el riesgo y enfrentó este domingo el Prix Jean Prat (G1-1400 m, césped) con la consigna de no perder; es más, hasta se le escuchó decir en la previa que una derrota iba a ser decepcionante.

Tomando el mismo camino que hace 12 meses enfrentó Too Darn Hot (Dubawi), otro 2 años de aquellos y al que a los 3 la historia se le hizo algo cuesta arriba, Pinatubo sorteó un desarrollo áspero para volver a mostrar aquella aceleración que había deslumbrado en su primera campaña y vencer por 3/4 de cuerpo a Lope y Fernández (Lope de Vega), con Malotru (Casamento) en tercero a 2 1/2, todo tras 1m23s3/100.

“Estoy encantado por Pinatubo y también por el Sheikh Mohammed, que siempre tuvo muchísima fe en este caballo. Es difícil asumir derrotas como las que sufrió en sus dos salidas anteriores, pero siempre sentimos que tenía mucho coraje. Ahora descansará un tiempo y luego tomaremos la decisión sobre que camino recorrer”, contó Appleby, mucho más relajado con el resultado bajo el brazo.

En rigor, fue una tarde “azul real” la de Deauville este domingo, pues la chaquetilla se quedó con cuatro de los clásicos del día. Primero, Earthlight (Shamardal), otro de los buenos tres años de la escudería, superó la vuelta al ruedo sin contratiempos en el Qatar Prix Kistena (L-1200 m) y, al ratito nomás, Althiqa (Dark Angel) se imponía en el Qatar Prix Amandine (L-1400 m). La serie para la divisa real la cerraría Royal Crusade (Shamardal), llevándose el Qatar Prix de Ris-Orange (G3-1200 m).

También en domingo, pero en Hamburgo, Alemania, Godolphin disfrutó de la conquista conseguida por Half Light (Shamardal) en el Sparkasse Holstein-Cup (G3-1600 m, césped), coronando un día de gloria.

El otro gran “poroto” que se anotó la operación del Sheikh Mohammed había llegado el sábado en Newmarket, donde el promisorio dos años Master of the Seas mostró una aceleración fantástica para mantener su invicto en el Bet365 Superlative Stakes (G2), sobre 1400 metros, también bajo el ala de la dupla conformada por Appleby y William Buick.

Por Dubawi -que también ganó el Superlative de potrillo…- y Firth of Lorne (Danehill), no tuvo piedad con Devious Company (Fast Company), al que superó por 3 cuerpos en 1m23s95/100 sobre cancha buena. El ganador clásico número 185 para su fabuloso padre, Master of the Sea había debutado de la mejor forma hace 3 semanas en esta misma cancha.