A los 24 años murió el padrillo Perfectperformance en el Haras Buen Ojo
- Turf Diario

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El hijo de Rahy había sido importado al país en 2008 por el Haras Carampangue y dejó varios hijos y nietos de los buenos

En el Haras Buen Ojo, de Sebastián Rivera, hubo tristeza este viernes. En sus praderas, donde disfrutaba de un merecido retiro desde 2023, cerró sus ojos a los 24 años Perfectperformance, el padrillo que supo amalgamar el refinamiento del pedigree europeo con la generosidad necesaria para trascender en las pistas sudamericanas. Su muerte marca el fin de una historia que comenzó en las luces de Newmarket y terminó sembrando campeones en el interior bonaerense.
Nacido en el año 2002, el hijo del legendario Rahy (Blushing Groom) y Bakistroika (Nijinsky) no era un caballo cualquiera. Criado bajo los estándares de la excelencia por el Brushwood Stable, en los Estados Unidos, el alazán fue un corredor de fuste en Inglaterra bajo la tutela de Sir Michael Stoute para Godolphin. Su punto máximo de esplendor lo alcanzó a los 2 años, cuando se adjudicó el Royal Lodge Stakes (G2) en Ascot, una de las pruebas de precocidad y proyección más prestigiosas del calendario británico, aunque también anexó a su campaña el Stonehenge Stakes (L).
En 2008, el Haras Carampangue concretó su importación, apostando por una genética que prometía versatilidad. Al cabo de algunas temporadas, el reproductor prestó servicio en el Haras San Lorenzo de Areco, hasta llegar a Buen Ojo en 2019, donde dejó apenas un puñado de crías, ya en su adultez.
La lista de hijos generosos de Perfectperformance la encabezan los ganadores de G1 Bajista y Perfecto Juez, a los que deben sumarse los ganadores clásicos Doña Polola, Che Trago, Perfect Delivery, Señor Elliogalon, Amante Perfecto, Río Plateado, Teenek, Hooker, Doña Kawi, Great Dance y Jordan Valley.
Los números estadísticos del padrillo a la fecha con de 386 crías que corrieron (668 nacidos), con 209 de ellas ganadoras (un 54,1 por ciento) y 11 ganadores clásicos, 3 de ellos de grado, con ganancias por $ 121.559.077.
Como abuelo materno, Perfectperformance viene luciéndose, y recientemente disfrutó de la victoria de su nieto Sono Perfetto (Tetaze) en el Clásico Clausura (G2) de La Plata. Vida Amorosa (Safety Check), Save Your Tears (Full Mast), Doña Chila (Peten Itza), Perfect Smile (Sigfrid), Super Dakota (Señor Candy), Don Palco (Orpen) y Western Camp (Orpen), todos ganadores clásicos, también lo tienen en la parte baja de su pedigree.
Perfectperformance seguramente no haya sido el mejor padrillo de la historia, pero sí se cansó de acercar buenos ganadores, más que nada, a ese grupo de propietarios de escala media o baja, para los que una foto es un sueño.





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