Altair Domingos y Obataye, figuras en los Trofeos Mossoró de Brasil
- Turf Diario
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En un regreso fabuloso, el profesional fue elegido como Jockey del Año; al igual que en Argentina, el crack que ganó Latino y Pellegrini fue consagrado Caballo del Año

RÍO DE JANEIRO, Brasil (Especial para Turf Diario).- El crack Obataye sigue sumando capítulos a una campaña que ya quedó grabada entre las mejores de la hípica sudamericana. El hijo de Courtier volvió a recibir el máximo reconocimiento, esta vez en los Trofeos Mossoró, donde fue distinguido como Caballo del Año de la temporada 2025/2026 en Brasil, un galardón que llegó apenas unos meses después de haber alcanzado la misma consagración en la Argentina durante las Distinciones Pellegrini.
La ceremonia, realizada el sábado por la noche en el restaurante Páreo del Jockey Club Brasileiro, en Gávea, reunió a las principales figuras del turf brasileño y tuvo al defensor de los colores del Haras Rio Iguassu como gran protagonista. Criado por el Haras Palmerini y ya retirado de las pistas para iniciar su etapa como padrillo, Obataye también fue elegido Mejor Caballo de 4 Años y Más Edad, coronando una temporada excepcional.
Su campaña tuvo un perfil verdaderamente internacional. En Brasil conquistó la Copa ABCPCC Clássica - Matias Machline (G1), se impuso en el Gran Premio Latinoamericano (G1) y luego cruzó las fronteras para firmar una hazaña inolvidable en San Isidro, donde derrotó a los mejores fondistas del continente en el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1).
El doble reconocimiento como Caballo del Año, tanto en Argentina como en Brasil, refleja la magnitud de una campaña que difícilmente pueda repetirse en el corto plazo y que le permitió convertirse en una referencia para toda la región.
Otro de los momentos más emotivos de la entrega tuvo como protagonista a Altair Domingos, distinguido por primera vez como Jockey del Año. El experimentado jinete recibió la estatuilla de manos del legendario Jorge Ricardo, que recordó con emoción el apoyo que recibió de Domingos cuando sufrió el gravísimo accidente que puso en riesgo su vida durante una reunión en la Argentina.
El premio encontró un fuerte respaldo en la historia reciente del propio Domingos. Después de atravesar un largo período alejado de la actividad debido a problemas físicos, el jockey regresó a las pistas con un nivel extraordinario, recuperando rápidamente el protagonismo que lo caracterizó durante buena parte de su trayectoria y acumulando victorias de enorme importancia.
También fue la primera vez que Antônio Marcos Oldoni fue elegido Entrenador del Año. El popular Cavaco protagonizó una campaña brillante, con 8 triunfos de G1 durante la temporada, incluyendo el extraordinario doblete internacional conseguido por Obataye en el Latinoamericano y el Pellegrini, resultados que terminaron de consolidarlo entre los grandes nombres del entrenamiento brasileño.
En el resto de las categorías también hubo espacio para varias actuaciones sobresalientes. Plano B (Emcee) fue distinguido como Mejor Potro de 2 Años; Iluminada (Drosselmeyer) recibió el premio a Mejor Potranca de 2 Años; Zucca Baby (Hofburg), reciente ganador del Grande Premio Brasil (G1), fue el Mejor Potro de 3 Años; Veil (Can the Man) se quedó con el reconocimiento entre las potrancas de esa generación; Eletrizante Dollar (Billion Dollar) fue el Mejor Velocista; Tyrion (Salto) el Mejor Arenero; Naturalizada (Emceee) la Mejor Fondista, y Gevrey-Chambertain (Drosselmeyer) la Mejor Yegua de 4 Años y Más Edad.
Entre los establecimientos, el Haras Belmont fue elegido Propietario del Año, mientras que el Haras Old Friends celebró como Criador del Año y también el tercer reconocimiento consecutivo para Drosselmeyer (Distorted Humor) como Padrillo del Año. En tanto, Setembro Chove (Fast Gold) obtuvo por quinta vez la distinción como Padrillo Nacional del Año, consolidándose como el segundo reproductor más premiado en la historia de la categoría, sólo detrás de las nueve consagraciones de Redattore (Roi Normand).
El cierre de la ceremonia estuvo reservado para un momento de enorme carga emotiva, con un homenaje a Afonso Burlamaqui, fundador del Haras Santa Rita da Serra, que repasó su trayectoria acompañado por su familia y recibió el reconocimiento de todo el ambiente por su invaluable aporte al desarrollo de la cría brasileña.
Los Trofeos Mossoró volvieron así a distinguir a los mejores de una temporada memorable, aunque la gran imagen de la noche fue, sin dudas, la de Obataye. Ya retirado de las pistas y con una nueva etapa por delante en la reproducción, el extraordinario fondista dejó el training con un privilegio reservado para muy pocos: haber sido reconocido como Caballo del Año en las dos potencias hípicas más importantes de Sudamérica.

