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Amonet encuentra en el Clásico Etoile una buena ocasión para volver a ser

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 18 horas
3 min de lectura

La hija de Mask intentará recuperar su mejor versión en la prueba central de hoy en San Isidro, ante las ascendentes Full Odalis y Creencia Espiritual; Oime Bien llega con dos victorias consecutivas



Después de tanta abundancia, llega un miércoles de recursos bastante más modestos en el Hipódromo de San Isidro. La seguidilla de competencias jerárquicas que se extendió durante más de una semana tendrá continuidad esta tarde con el Clásico Etoile (L-1200 m, arena), la prueba central de una reunión que, por fuera de ese atractivo, ofrece muy poco para entusiasmarse.

Serán apenas once las carreras, entre las 14:30 y las 19:30, con el cotejo principal ubicado en sexto turno, a las 17. Frente a un programa general de escaso relieve, el enfrentamiento entre las velocistas mayores aparece como el punto capaz de salvar la jornada y de sostener el envión selectivo que comenzó con el Clásico Cyllene (G2) y que el domingo tuvo su escala más fuerte con el Ecuador (G2), el Sibila (G2) y el Condesa (G3).

Dentro de un lote parejo, y sin una figura que atraviese un momento arrollador, la ocasión parece especialmente favorable para que Amonet empiece a reconstruir su mejor imagen. La hija de Mask, que cargará el peso máximo de 57 kilos, supo mostrar cualidades suficientes como para ocupar un lugar destacado entre las velocistas, aunque sus producciones más recientes quedaron por debajo de aquellas que la llevaron a generar muy buenas expectativas.

Está claro que deberá levantar, pero también que conserva antecedentes superiores a los de varias de sus adversarias. La distancia le resulta cómoda, la arena no supone ninguna dificultad y el desarrollo promete ajustarse a sus características. Será cuestión de que vuelva a encontrarse con aquella aceleración que la distinguió en sus mejores tardes. Si lo consigue, será muy difícil doblegarla.

Sin embargo, no tendrá permitido ningún exceso de confianza, pues Full Odalis  (56 1/2) y Creencia Espiritual (56 172) llegan en pleno crecimiento y dispuestas a aprovechar cualquier debilidad de la candidata.

Full Odalis fue avanzando de manera sostenida y ya dejó de ser una simple animadora para transformarse en una rival seria dentro de este tipo de compromisos. La hija de Full Mast acumula cuatro victorias en una campaña relativamente breve y viene ofreciendo señales positivas, con una evolución que invita a pensar que todavía puede entregar algo más. Viene de llegar tercera en el Handicap Fitzcarraldo y, en una carrera sin márgenes amplios entre varias de sus participantes, su actualidad puede convertirse en una ventaja decisiva.

Algo similar ocurre con Creencia Espiritual, cuyo nombre comenzó a ganar peso luego de su conquista en el Handicap Wally. La hija de Strategos demostró allí que está preparada para afirmarse en el plano jerárquico, y ahora tendrá una excelente oportunidad para ratificarlo. Quizás deba dar un pequeño salto adicional, pero su curva es ascendente y llega con la confianza bien arriba.

Por actualidad pura, también merece mucho respeto Oime Bien (56). La hija de Daddy Long Legs viene de obtener dos triunfos consecutivos y afrontará el desafío más exigente de esta etapa de su campaña. Cambia el marco, sube la calidad de las rivales y deberá demostrar que su evolución alcanza para sostenerse en el terreno clásico. Cuando una yegua aprende a ganar, sin embargo, conviene no ponerle límites anticipadamente.

La Farce (56) es otra que cuenta con antecedentes suficientes para mezclarse en la definición, aunque su presente despierta dudas. La hija de Emmanuel supo competir de igual a igual en pruebas más fuertes, ganando incluso el Clásico General Alvear (L), pero no viene rindiendo en la medida de su capacidad. Si logra recuperar parte de su mejor nivel, puede convertirse en una amenaza importante; si repite sus últimas entregas, volverá a quedar en deuda.

Blessed of Glory (Hat Ninja, 55 1/2) y Envidiada (Il Campione, 55 1/2) completan el grupo de siete participantes, ambas con la misión de progresar para entrar en la conversación principal.

El Clásico Etoile no ofrecerá una gran estrella en plenitud, pero sí una pregunta interesante: si Amonet puede empezar a ser nuevamente aquella velocista que prometía llegar mucho más lejos. El contexto le brinda una ocasión ideal. Ahora será ella la encargada de aprovecharla. O de intentarlo.

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