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Blessed of Glory dio el gran golpe en el Lamadrid y dejó a todos con la boca abierta

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 6 horas
2 min de lectura

Con apenas 52 kilos y la conducción de María Eugenia Schneider, la hija de Hat Ninja sorprendió a los favoritos en los 1000 metros de San Isidro, imponiéndose en un desenlace espectacular. Pagó $ 42,25 y dejó tercero a Es Por Amor, reciente vencedor del Suipacha (G1)



Si algo le faltaba a la excelente reunión del domingo en el Hipódromo de San Isidro era una sorpresa de proporciones, y de eso se encargó Blessed of Glory, que a los generosos $ 42,25 por boleto se quedó con el Clásico Lamadrid (L-1000 m, césped), una de las tres competencias jerárquicas de la jornada. Y no fue cualquier victoria: la consiguió después de una batalla electrizante, con cuatro ejemplares llegando prácticamente en una misma línea.

Pocos podían imaginar semejante desenlace. La hija de Hat Ninja venía de terminar séptima en el Handicap Jerry Honor y sexta en el Clásico Etoile (L), actuaciones que poco entusiasmo despertaban frente a rivales de una categoría superior. Sin embargo, con apenas 52 kilos sobre el lomo, uno de los pesos más bajos del lote, encontró las condiciones ideales para producir una rehabilitación formidable.

Con María Eugenia Schneider en sus riendas, la defensora del Stud La Francia salió decidida a hacer valer su velocidad y tomó el comando desde temprano. Lejos de especular, marcó el camino durante buena parte del recorrido, obligando a sus adversarios a ir a buscarla y sosteniendo un ritmo que terminaría resultando decisivo.

Claro que la historia no fue sencilla. En los metros finales, cuando las fuerzas comenzaban a escasear, aparecieron los candidatos para discutirle el triunfo. Es Por Amor (Strategos), que venía de conquistar el Gran Premio Suipacha (G1) y debía cargar los exigentes 62 kilos, se metió de lleno en la pelea, mientras Camuflaje (Orpen, 59 1/2) también reclamaba su lugar. Por afuera, Vendaval Joy (Roman Joy, 56 1/2) lanzó una atropellada tremenda, amenazando con quedarse con todo.

Pero Blessed of Glory tuvo una respuesta más. Cuando parecía que podían quebrarla, volvió a sacar fuerzas, sostuvo su acción con enorme valentía y terminó cruzando el disco con una cabeza de ventaja sobre Vendaval Joy. Apenas media cabeza más atrás quedó Es Por Amor, mientras que Camuflaje finalizó cuarto, a otra cabeza. Una definición tan apretada como emocionante.

El reloj marcó 55s68/100 para el kilómetro, registro que acompañó una actuación de enorme mérito, aunque también quedó claro cuánto incidieron las diferencias en el reparto de kilos. Entre la vencedora y Es Por Amor había nada menos que 10, una ventaja considerable cuando las distancias se resuelven por márgenes tan pequeños.

Preparada por Juan Pedro Giles, Blessed of Glory alcanzó la quinta victoria de su campaña y la primera fuera del terreno condicional, dando un salto de calidad que pocos habían previsto. Schneider, por su parte, tuvo una participación fundamental, administrando la velocidad de su conducida y exigiéndola hasta el último salto.

El Lamadrid dejó una de esas llegadas que se recuerdan por bastante tiempo. Es Por Amor no pudo extender su serie triunfal, Vendaval Joy estuvo a centímetros de llevarse el premio mayor y Camuflaje también rozó la gloria. Pero la fiesta fue de Blessed of Glory, que transformó sus antecedentes recientes en una anécdota y demostró que, en las carreras de velocidad, ninguna sorpresa puede descartarse.



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