Butterfing vuelve en el Vicente L. Casares, con Nassau como principal amenaza

El tordillo de Juan Saldivia reaparece después de 164 días en el exigente G3 sobre 2500 metros de Palermo; el pupilo de Juan Carlos y Juan Sebastián Maldotti llega en gran forma y con el Pellegrini en el horizonte

El regreso de Butterfing (Angiolo) después de 164 días de ausencia será el gran atractivo que ofrecerá este lunes el Clásico Vicente L. Casares (G3-2500 m, arena), una de las pruebas más importantes de la temporada para los fondistas en el Hipódromo Palermo. La presencia del tordillo, sin embargo, no garantiza una victoria: enfrente tendrá varios adversarios de consideración, encabezados por un Nassau (Forge) que atraviesa un excelente momento.
Preparado por Juan Saldivia, Butterfing dejó una muy buena impresión en el comienzo de 2026, cuando ganó una condicional y luego dio el salto grande al imponerse en el Gran Premio de Honor (G1), superando nada menos que a Need You Tonight (Hat Ninja). Precisamente ante ese mismo rival llegó cuarto en el Gran Premio República Argentina (G1), el 1 de mayo, cuando se lo vio por última vez en competencia.
Butterfing había mostrado su calidad desde temprano, debutando con éxito en el Especial Julio Félix Penna y llegando tercero en el Gran Premio Nacional (G1) de 2025, aquella vez en su regreso tras casi seis meses de inactividad. Su campaña ha sido breve y discontinua, no tanto por inconvenientes físicos como por tratarse de un ejemplar que siente el esfuerzo de las carreras y necesita tiempo para recuperarse. Ahora, con una preparación paciente detrás, buscará retomar el protagonismo.
La amenaza más seria parece ser Nassau, que vuelve a Palermo respaldado por dos actuaciones de alto nivel en La Plata. Primero ganó el Clásico Federación Argentina de Jockey Clubes e Hipódromos y luego escoltó a Amuni (Tetaze) en el Clásico Stud Book Argentino (L).
Desde que quedó bajo el cuidado de Juan Carlos y Juan Sebastián Maldotti, el zaino del Stud El Basti encontró una regularidad notable, con dos victorias condicionales y un segundo puesto detrás de Sono Perfetto (Tetaze) en el Clásico General Belgrano (G2), justamente sobre los mismos 2500 metros que recorrerá ahora.
El objetivo de fondo para Nassau es el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1) de diciembre, aunque su futuro inmediato dependerá de la respuesta que ofrezca en esta exigente escala. Condiciones para destacarse tiene de sobra.
Otro que merece atención es Mandalorian (Treasure Beach), que a los 5 años parece haber alcanzado su mejor versión. Viene de sumar su tercera victoria, imponiéndose por 2 1/2 cuerpos, y ahora intentará trasladar a una competencia de grupo el crecimiento que viene mostrando entre las condicionales. El salto de categoría será importante, pero su actualidad invita a no descartarlo.
También regresará Holy Holy Rim (Remote), presentado por Roberto Andrés Pellegatta y ausente desde hace casi cinco meses, cuando estuvo lejos de su nivel en el Gran Premio 25 de Mayo (G1), ganado por Magnun Fifth (Daniel Boone). Antes había ofrecido una demostración contundente al vencer por 5 cuerpos a Super Inter (Super Saver) en el Handicap Arturo A., sobre esta misma pista y distancia. Experiencia y capacidad no le faltan para complicar a los principales candidatos.
Finalmente, The Great Forest (The Great Day) buscará rehabilitarse después de su sexto puesto en el Clásico Italia (G3), donde terminó lejos de su compañero Drive Joy (Fortify). Previamente había encadenado dos triunfos y ahora probará suerte en un recorrido más exigente, intentando demostrar que también puede hacerse fuerte entre los fondistas de mayor jerarquía.
Con Butterfing buscando recuperar su lugar y Nassau dispuesto a consolidar su crecimiento, el Casares promete un enfrentamiento de enorme interés. Será uno de los puntos altos de una reunión de 13 carreras, que comenzará temprano, a las 12:45.





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