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Calandagan: el rey del mundo que no supo de fronteras

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 1 hora
  • 3 Min. de lectura

El crack del Aga Khan fue consagrado como número 1 de la temporada 2025 por la IFHA; Obataye fue el mejor sudamericano, con 118 puntos, uno más que El Kodigo, líder entre los argentinos


Calandagan cerró el 2025 con una campaña formidable / ASCOT
Calandagan cerró el 2025 con una campaña formidable / ASCOT

Hay temporadas que se guardan en el arcón de los recuerdos por un nombre propio, y el 2025 será recordado por siempre como el año de Calandagan. En una industria que muchas veces se vuelve localista, el tordillo que defiende las sedas de Aga Khan Studs rompió todos los moldes, cruzó fronteras y demostró que la clase no entiende de husos horarios ni de superficies. Este lunes, en el corazón de Londres, la Federación Internacional de Autoridades Hípicas y Longines le pusieron el sello oficial a lo que el ojo clínico ya había dictaminado: es el mejor caballo de la actualidad.

Con una calificación final de 130, el pupilo de Francis-Henri Graffard se subió a lo más alto del podio durante la ceremonia realizada en el mítico Hotel The Savoy. El rating, obtenido fundamentalmente por su categórica victoria en el Champion Stakes (G1) de Ascot -donde batió por más de 2 cuerpos al encumbrado Ombudsman (Night of Thunder)-, refleja la superioridad de un ejemplar que se mantuvo en la cúspide desde el inicio de la primavera europea hasta el cierre del año en Oriente.

La campaña de Calandagan en 2025 fue, sencillamente, un manual de lo que debe ser un campeón internacional. No se conformó con dominar en Francia, donde se impuso en el Grand Prix de Saint-Cloud (G1), sino que fue a la boca del lobo en el Reino Unido para adueñarse del King George VI and Queen Elizabeth Stakes (G1) y el mencionado Champion Stakes.

Pero el broche de oro, el que terminó de enamorar a la cátedra, fue su incursión en el lejano oriente. Allí, en un Tokyo Racecourse colmado, se quedó con una Japan Cup (G1) para el recuerdo, superando por apenas una cabeza al local Masquerade Ball (Duramente). Esa victoria no solo agigantó su figura, sino que ayudó a que la cita japonesa compartiera el premio a la Mejor Carrera del Mundo con el Champion Stakes, ambos con un promedio de 126.25.

"El deporte ecuestre refleja lo que nuestra marca representa: respeto por la tradición, alto rendimiento y elegancia atemporal", señaló Yannick Jenni, vicepresidente de ventas internacionales de Longines, al entregar el trofeo Equus a las conexiones del campeón.

Detrás de la figura del hijo de Gleneagles, el 2025 dejó un lote de escoltas de una calidad pocas veces vista, con cinco caballos compartiendo el segundo lugar con un rating de 128. Entre ellos, destaca la figura del japonés Forever Young (Real Steel), el guerrero que tras su paso por la Triple Corona de los Estados Unidos en 2024, este año se consagró ganando nada menos que la Saudi Cup (G1) y el Breeders’ Cup Classic (G1).

Junto a él, el estadounidense Sovereignty (Into Mischief) -dueño del Kentucky Derby (G1), del Belmont Stakes (G1) y del Travers (G1)-, el velocista de Hong Kong Ka Ying Rising (Shamexpress), el rendidor Ombudsman y el nipón Masquerade Ball completaron un quinteto de lujo que dio espectáculo en cada rincón del globo.

Daryz (Sea the Stars), héroe del Prix de l'Arc de Triomphe (G1), encabezó el lote con 127 puntos y que también integran Romantic Warrior (Acclamation) y Sierra Leone (Gun Runner), con Danon Decile (Epiphaneia) mereciendo 125.

La nómina incluyó a 279 caballos que lograron superar la barrera de los 115 puntos, representando a 15 países distintos, lo que habla a las claras de la globalización definitiva del turf de elite.

De los sudamericanos, Obataye (Courtier) llegó a 118 puntos, quedando en el puesto número 71, después de haber ganado el Brasil (G1), el Latinoamericano (G1) y el Pellegrini (G1).

El Kodigo (Equal Stripes) aparece 146 con 116, mientras que 115 merecieron Amor de Contramano (Gouverneur Morris), Earth God (Cosmic Trigger), Khamal (Mendelssohn), Labrado (Le Blues), Need You Tonight (Hat Ninja), Obstacle (Hofburg), Sinsel (Alpha) y The Gladiator's Hat (Hat Ninja).

Calandagan es hoy el espejo donde todos quieren mirarse. Un caballo que devolvió el espíritu de la aventura a las carreras, que no esquivó ningún desafío y que, con la chaquetilla verde y charreteras rojas del Aga Khan, recordó por qué este deporte sigue siendo el de los reyes. Londres lo aplaudió de pie; el mundo, simplemente, se rindió a sus patas.

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