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Churchill Downs mueve fichas y se queda con los derechos del Preakness Stakes

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 1 hora
  • 2 Min. de lectura

Desde 2027 controlará dos patas de la Triple Corona, en una jugada que reconfigura el mapa del turf estadounidense



LOUISVILLE, Kentucky (Especial para Turf Diario).- En una decisión que puede marcar un antes y un después en la industria, Churchill Downs Incorporated anunció la compra de los derechos de propiedad intelectual del Preakness Stakes, la segunda gema de la Triple Corona estadounidense.

La operación, cerrada con 1/ST Maryland LLC -brazo vinculado a 1/ST Racing-, alcanza también al Black-Eyed Susan Stakes (G2) y se concretó por US$ 85 millones. Con este movimiento, la compañía con base en esta ciudad pasará a controlar, desde 2027, las dos primeras etapas del máximo desafío del turf norteamericano, ya que es propietaria del Kentucky Derby.

Según se informó, el acuerdo contempla que CDI licencie esos derechos al estado de Maryland para que la carrera continúe disputándose, a cambio de un canon anual, manteniendo así su arraigo histórico en el escenario tradicional.

La medida se inscribe dentro de una estrategia clara. “Esta adquisición suma una de las marcas más icónicas del deporte estadounidense a nuestro portfolio”, explicó el CEO Bill Carstanjen, apuntando al crecimiento a largo plazo y a la valorización del producto dentro del universo del entretenimiento deportivo.

Más allá del impacto empresarial, el anuncio se da en medio de un proceso de transición para las carreras en Maryland. El Preakness, que se disputa desde 1873, viene atravesando una etapa de cambios estructurales, incluyendo la reconstrucción del histórico Pimlico Race Course, donde se espera que la prueba regrese en 2027, tras una escala intermedia en Laurel Park.

Desde el Maryland Jockey Club aclararon que la operación no afectará el control operativo ni el calendario de competencias, que seguirá bajo su órbita, ni tampoco los derechos de transmisión actualmente vigentes.

Para 1/ST Racing, en tanto, la venta representa el cierre de un ciclo en Maryland, manteniendo su foco en plazas clave como California y Florida.

En términos más amplios, la movida refuerza el peso de Churchill Downs dentro del turf estadounidense y abre interrogantes sobre el futuro equilibrio de la Triple Corona, especialmente en relación con el Belmont Stakes, que permanece fuera de esta estructura.

Negocio, tradición y poder se entrelazan en una decisión que, sin dudas, tendrá repercusiones. Porque cuando dos joyas de la Triple Corona quedan bajo un mismo techo, el tablero cambia.

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