Con Gstaad, O'Brien ganó por décimo tercera vez las 2000 Guineas irlandesas
- Turf Diario

- hace 51 minutos
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Con la monta de Ryan Moore, el potrillo de Coolmore respondió de la mejor forma en The Curragh y se impuso por 3 cuerpos

Después de quedarse con las ganas en Newmarket, Gstaad encontró revancha de la mejor manera posible este sábado en las Tattersalls Irish 2000 Guineas (G1-1600 m, césped), donde desplegó toda su calidad para darle una nueva victoria en un Classic a Aidan O'Brien, su entrenador, en The Curragh.
El hijo de Starspangledbanner, que a los 2 años había conquistado pruebas de enorme prestigio como el mitín de Royal Ascot y el Breeders' Cup Juvenile Turf (G1), en Del Mar, Estados Unidos, llegaba a Irlanda después de finalizar segundo detrás de Bow Echo (Night of Thunder) en las 2000 Guineas Stakes (G1) inglesas. Y tal como ocurriera el año último con Field Of Gold (Kingman), transformó aquella medalla de plata en una consagración clásica contundente.
Con Alparslan (Dandy Man) ganador de las Greenham Stakes (G3)- marcando el camino junto a Power Blue (Space Blues), Gstaad viajó siempre cómodo y expectante bajo la conducción de Ryan Moore, ubicado apenas detrás de los punteros.
Todo cambió cuando el jockey comenzó a insinuarle el avance entrando en los últimos 400 metros. Allí, el favorito mostró un cambio de ritmo demoledor.
Con una acción amplia y poderosa, rápidamente dejó sin respuesta al resto del grupo y terminó escapando con absoluta autoridad para derrotar por 3 cuerpos a los representantes de Godolphin, Distant Storm (Night of Thunder) y Pacific Avenue (Dubawi), que completaron el marcador.
“Tuvo un muy buen desarrollo desde el sorteo”, explicó Moore. “Pudo correr abierto, cómodo y sin tráfico. Desde mitad de carrera empecé a pedirle que fuera avanzando poco a poco y cuando puede utilizar esa zancada tan amplia, realmente es un caballo impresionante.”
El jockey destacó además la consistencia que el potrillo viene mostrando desde muy temprano en su campaña.
“Se merecía una victoria así. Había salido segundo varias veces y nunca corrió mal. El año último algunas cosas no salieron a su favor, pero ahora volvió convertido en un caballo grande, fuerte y con muchísimo margen para seguir progresando.”
Moore también elogió el trabajo de O’Brien, fundamental en la evolución mental del caballo.
“Su cabeza está en un lugar increíble y nadie trabaja eso mejor que Aidan. Lo recuerdo de potrillo y ver cómo fue creciendo en confianza tiene muchísimo mérito del entrenador.”
Para Moore fue su cuarta conquista en la prueba, tras las conseguidas con Gleneagles (Galileo) en 2015, con Churchill (Galileo) en 2017 y con Paddington (Siyouni) en 2023.
Gstaad agregó un dato fuerte al cubrir la distancia en un tiempo de 1m35s69/100, nuevo récord para la carrera y que deja en el olvido la marca de Desert Prince (Green Desert) en la versión de 1998.
Para Aidan O'Brien fue, nada más y nada menos, que la conquista número 13 en las 2000 Guineas irlandesas, y ahora los sueños del preparador con Gstaad apuntan hacia el St James's Palace Stakes (G1) de Royal Ascot, donde podría producirse una revancha espectacular frente a Bow Echo.
“Es un caballo hermoso y muy sencillo de correr”, comentó O’Brien tras la victoria. “Ryan le dio una monta perfecta. Es genuino, noble y muy fácil.” El entrenador explicó que Ryan Moore sintió al potrillo algo “perezoso” en el desarrollo inicial, aunque todo cambió cuando encontró espacio para desplegar su enorme acción.
“Cuando Ryan lo abrió, respondió de manera fantástica hasta el disco”, resumió el entrenador irlandés.
O’Brien recordó además que Gstaad había merecido muchísimo más durante su campaña a los 2 años, cuando terminó segundo en tres G1 antes de finalmente lograr su consagración en la Breeders' Cup.
“Sentíamos que había tenido mala suerte en varias de esas derrotas”, explicó. “A veces, cuando un caballo finalmente gana un G1 después de varios segundos, no vuelve a ser el mismo, pero nosotros siempre creímos que existían circunstancias particulares en cada caída.”
La clave del caballo, según el maestro de Ballydoyle, pasa por darle libertad para desarrollar su zancada. “Necesita espacio para arrancar. Cuando las carreras se vuelven demasiado tácticas o el ritmo es lento temprano, puede complicarse. Pero ahora está más fuerte y el Curragh le vino perfecto.”
Lejos de evitar el desafío, Aidan O’Brien prácticamente invitó a todos a Royal Ascot. “Esperemos que vengan Bow Echo y también el caballo francés. Que estén todos, de eso se trata este deporte”, afirmó. “Habrá mucho ritmo y veremos qué pasa...





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