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Con Lissette Island, la velocidad entre las chicas tiene dueña

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 56 minutos
2 min de lectura

La defensora del Stud El Kaiser dominó con autoridad el Clásico Venezuela (G2), sobre los 1000 metros de Palermo, y alcanzó su décima victoria en 18 actuaciones. En 2026 ganó cinco clásicos y fue segunda en los otros tres que disputó



La mejor velocista de la temporada entre las hembras tiene nombre propio: Lissette Island. Este lunes, en la recta de arena de Palermo, volvió a demostrarlo: ganó el Clásico Venezuela (G2) por tres cuerpos y justificó los $ 1,90 que ofreció como enorme favorita.

Nada alteró el libreto de la zaina de El Kaiser. Con Iván Monasterolo en sus riendas, salió con decisión, aunque dejó que Pasión del Alma Pass (Distinctive Passion) asumiera el comando, y la siguió a corta distancia. Cuando su jockey la llamó a correr en serio, por los 250 metros, pasó al frente con facilidad y, lejos de encontrar resistencia, comenzó a separarse de sus rivales. Llegó al disco sin apremios y con la sensación de que tenía más para ofrecer.

Desde lejos atropelló Vieja Amiga Mask (Mask), que venía de encadenar tres triunfos y terminó segunda, a tres cuerpos de la ganadora y apenas un hocico delante de Filha (Nashville Texan), que cargó con fuerza hasta el final. Enjoy Dancing (Hi Happy) terminó cuarta, a un cuerpo y medio, mientras que Pasión del Alma Pass quedó quinta, al hocico. La puntera pagó el esfuerzo inicial, aunque completó una actuación meritoria frente a adversarias de mayor experiencia, recibiendo cinco kilos de ventaja por su condición de tres años.

La decepción estuvo del lado de La Bella Otero (Daddy Long Legs). Venía de conseguir un triunfo clásico y asomaba como una posible amenaza para la favorita, pero nunca logró meterse en la pelea y terminó última, a 12 cuerpos y medio. El reloj se detuvo en 57s18/100, una marca excelente para la jornada: basta compararla con los 57s96/100 que empleó Misilero (Mask) para imponerse, más tarde, en otra carrera de 1000 metros, con bastante esfuerzo.

Criada por La Fortaleza y preparada por Germán Knuttsen, Lissette Island es hija de Lizard Island y Channel Sale (Not For Sale). Con este éxito llegó a diez primeros puestos en 18 salidas, siete de ellos en carreras clásicas, y sus premios acumulados superaron los 107 millones de pesos. En Palermo, donde se siente particularmente cómoda, su registro es más contundente: ocho victorias en once presentaciones.

Lo suyo en 2026 merece un renglón aparte. Ganó los clásicos General Arenales (G3), Olavarría (G3), España (L), México (G3) y ahora el Venezuela (G2), mientras que en las otras tres actuaciones terminó segunda en el General Francisco B. Bosch (G3), República de Panamá (G3) y Ocurrencia (G3). Ocho salidas, cinco triunfos y tres escoltas, siempre en la exigencia de los clásicos. Regularidad y contundencia en estado puro.

El Venezuela representó, además, un nuevo escalón: fue su primera victoria de G2, sumada a antecedentes destacados como el General Güemes (G3) y el Caballerizas Argentinas de 2025. En un calendario que muchas veces cambia de protagonistas según la pista o el mes, Lissette Island sigue imponiendo su nombre. Y cada vez deja menos espacio para discutir quién manda entre las velocistas.

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