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“Cualquiera querría tener a Calandagan”: el campeón que conquistó al mundo… desde adentro

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • 27 mar
  • 5 Min. de lectura

“Es exactamente lo que buscamos criar: un caballo de alta clase, con aceleración, resistencia y versatilidad. Puede correr en cualquier terreno y en distintas distancias”, cuentan desde el Aga Khan Studs



DUBAI, Emiratos Arabes Unidos (Especial para Turf Diario).- Convertido en el mejor caballo de carrera del planeta durante 2025, el campeón Calandagan inicia ahora la defensa de su corona como World’s Best Racehorse en el Longines Dubai Sheema Classic (G1-2410 m, US$ 6.000.000 de bolsa), una competencia que consagró a varios de los más grandes referentes de la distancia intermedia sobre césped desde su incorporación al programa de la Dubai World Cup.

Fantastic Light (Rahy) y Heart’s Cry (Sunday Silence) fueron ganadores fundamentales en los años iniciales, mientras que St Nicholas Abbey (Montjeu) y Cirrus Des Aigles (Even Top) ayudaron a cimentar la reputación de la prueba entre la elite global durante su segunda década. En tiempos recientes, Mishriff (Make Believe), Rebel’s Romance (Dubawi) y el extraordinario Equinox (Kitasan Black) brillaron bajo las luces de Meydan.

Tras una seguidilla de 4 victorias de G1 entre junio y noviembre del año pasado -abarcando Francia, Gran Bretaña y, de forma trascendental, Japón-, Calandagan escribió su propia página en la historia. Al hacerlo, Calandagan se volvió tan popular entre los aficionados como admirado por los profesionales y expertos en ratings. Pero, ¿qué es lo que realmente distingue a un campeón para quienes mejor lo conocen? ¿Y qué significado tiene para el Aga Khan Studs criar y hacer campaña con un ejemplar tan icónico luciendo sus famosas sedas verde esmeralda y rojo?

El entrenador Francis Graffard a veces parece entrar en un estado de ensueño al recordar los hitos de la extraordinaria campaña 2025 de Calandagan, y se toma su tiempo para evaluar qué cualidades elevan al hijo de Gleneagles a un nivel que muy pocos SPC alcanzan. "¿Qué lo hace mejor que al resto?", se pregunta Graffard. "Su consistencia. Mental y físicamente está hecho para esto y es sumamente regular. Nada lo perturba hoy en día". Graffard confirma que Calandagan no fue precisamente un potrillo problemático en sus inicios, sino más bien un adolescente desgarbado. "Nunca tuvo mal temperamento, pero era más atrasado e inmaduro de lo que pensábamos, tanto en lo mental como en lo físico", explica el preparador.

"Empezar la temporada con el mejor caballo del mundo es diferente. Este año será el rival a vencer cada vez que corra. Pero él no lo sabe, solo nosotros". El profesional añade: "Es muy bueno para el deporte que pueda seguir corriendo y siendo competitivo, y ojalá se mantenga en la cima. Fue grandioso para nosotros".

Nemone Routh fue una pieza clave en la operación del Aga Khan Studs por más de 25 años y, como manager de carreras en Francia, ofrece una visión integral de lo que el ascenso de Calandagan aporta a la organización. "Creo que es enormemente importante para nosotros", dice Routh, que se formó en la industria con el International Racing Bureau y estuvo en Nad Al Sheba la noche en que Cigar (Palace Music) escribió el primer capítulo de la Dubai World Cup en 1996.

"Él personifica lo que intentamos criar: un caballo de alta clase que posee esa mezcla de aceleración y fuerza. Es versátil, rinde en cualquier terreno y es competitivo tanto en los 2000 como en los 2400 metros. El año pasado demostró ser el paquete completo y creo que es fundamental para nuestra marca". Routh agrega: "Nos lleva a lugares a los que no estamos acostumbrados a ir. Nunca habíamos tenido un ganador en Japón antes de él, y está invitado a todas las grandes carreras, por lo que podemos elegir a dónde queremos ir. Creo que cualquiera querría ser dueño de Calandagan".

Calandagan es, por supuesto, castrado y no contribuirá directamente a las futuras generaciones del Aga Khan Studs. Sin embargo, su historial sigue teniendo un peso enorme en su familia inmediata, además de promover las aspiraciones comerciales de dos importantes estaciones de padrillos y un plantel de yeguas madre que regularmente figura en lo más alto de las listas de compras en las ventas.

"Es un nuevo rumbo para nosotros tener un castrado que sea un caballo de tanta categoría", comenta Routh. "Todas sus hermanas que corrieron han ganado, y su madre, Calayana (Sinndar), obviamente está produciendo bien. Era una familia de la que ya no teníamos mucho y él la devolvió a la vida. Todas esas hermanas valen mucho dinero, por lo que añadió valor a nuestro plantel".

Volviendo a las pistas y al ámbito internacional, la manager concluye: "Es un gran abanderado para la caballeriza y combina todo lo que hacemos, porque fue criado en Irlanda, es entrenado en Francia y compite en todo el mundo. Reúne muchos de los diferentes hilos conductores dentro del Aga Khan Studs".

Siempre existe la tentación para quienes trabajan con caballos de elite de atribuirles emociones y atributos humanos. Su galopador habitual y compañero de viaje, Jeremy Lobel, podría ser excusado por caer en tales antropomorfismos, pero su visión sobre lo que hace funcionar a Calandagan es tan precisa como reveladora. "Psicológicamente es de lo más duro que hay y ahora conoce realmente su oficio", dice Lobel.

"Tiene una mentalidad y una inteligencia real que lo distinguen de los demás". Entrando en detalles, Lobel revela que su compañero tiene un gran sentido de cuándo y dónde se encuentra en la preparación hacia un objetivo. "Algo muy particular sobre Calandagan es que es un caballo muy tranquilo cuando galopa, y hace exactamente lo que le pedís y nada más", explica. "Cuando intentamos mantenerlo a punto entre carreras y realmente no le pedimos que se despierte demasiado, lo entiende".

"Luego, unas dos semanas antes de la carrera, cuando empezamos a pedirle galopes más fuertes y que se mueva un poco más rápido por las mañanas, sabe que es hora de entrar en modo carrera. Entiende exactamente lo que se requiere de él en ambos escenarios", continúa el jinete.

"Si lo dejas solo para que vaya suave, no tiene ni de cerca la misma acción que la que se vio a finales de esta semana cuando galopó sobre la pista de arena de Meydan. Casi raciona sus propios esfuerzos hasta que le movés las riendas y empujás tus manos contra sus hombros; entonces sabe que es el momento. La respuesta es instantánea, cambia de manos de inmediato y pone una marcha más".

Todos esos elementos estaban presentes en Calandagan cuando vino desde muy atrás para escoltar a Danon Decile (Epiphaneia) en la última edición del Longines Dubai Sheema Classic.

Desde entonces se convirtión en el "paquete completo" y Meydan es, una vez más, el lugar que Graffard y la Princesa Zahra Aga Khan han elegido para lanzar lo que esperan sea otra temporada estelar. Ellos, y nosotros, no podemos esperar.

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