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Desert Gate, de punta a punta y con acento argentino en su genética

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • 27 mar
  • 3 Min. de lectura

El pupilo de Bob Baffert arrasó en el Hot Springs Stakes (L) en Oaklawn Park, confirmando su jerarquía entre los 3 años y llevando en su pedigree la huella de Old Star


Desert Gate hizo todo muy fácil en Oaklawn Park / OAKLAWN PARK
Desert Gate hizo todo muy fácil en Oaklawn Park / OAKLAWN PARK

HOT SPRINGS, Arkansas (Especial para Turf Diario).- No siempre una carrera con pocos participantes ofrece espectáculo. Pero cuando en la pista aparece un caballo bueno, el número pasa a un segundo plano. Y eso fue exactamente lo que ocurrió este jueves en Oaklawn Park, donde Desert Gate dejó en claro que pertenece a otra categoría al imponerse de punta a punta en el Hot Springs Stakes (L), una milla y US$ 200.000 reservados para productos de 3 años.

Con apenas 4 competidores en pista tras varias deserciones, el desarrollo se transformó rápidamente en un match. Sin embargo, la historia duró lo que el favorito quiso. Conducido por Flavien Prat, y estrenando anteojeras, el entrenado por Bob Baffert salió decidido desde el partidor interno y jamás abandonó la delantera, marcando el pulso de la prueba con autoridad.

Los parciales fueron un calco de su dominio: siempre con Soldier N Diplomat  (Army Mule) a una distancia controlada, Desert Gate pasó el cuarto, la media milla y los 1200 metros en 1m10s37/100 sin mostrar fisuras. Ya en la recta final -corta por la particularidad de las millas en Oaklawn-, el hijo de Omaha Beach simplemente se desprendió, estirando ventajas hasta cruzar el disco con contundentes 9 3/4 cuerpos de diferencia, en un tiempo final de 1m3s3/100 sobre pista rápida.

Detrás, el escolta terminó claramente definido, mientras que Race Ready (More Than Ready) y Top Level (Upstart) completaron el marcador muy lejos, confirmando la enorme superioridad del ganador.

Pero más allá del impacto visual de su victoria, hay un detalle que resuena fuerte de este lado del mapa: en el pedigree de Desert Gate aparece, como tercera madre, la argentina Old Star (Southern Halo), una yegua de las importantes dentro de una de las familias más influyentes del Haras La Quebrada, cuna de campeones y fuente inagotable de calidad para la cría sudamericana.

Esa conexión no es menor. Old Star forma parte de un linaje que supo marcar época en la hípica argentina, y que hoy vuelve a decir presente en la escena internacional a través de un ejemplar que empieza a perfilarse como protagonista en su generación en los Estados Unidos.

Para Desert Gate, la victoria significó además una reivindicación inmediata tras su flojo cuarto puesto en el Robert B. Lewis Stakes (G3), en su debut como 3 años. Aquel traspié quedó rápidamente atrás con una actuación sólida, madura y, sobre todo, contundente.

“Quería sacarlo bien y ponerlo en ritmo. Me preocupaba un poco el partidor interno, pero respondió perfecto. Una vez en la punta, sentí que viajaba realmente cómodo”, explicó Prat tras la carrera. “Había hablado con Baffert y la idea era que estuviera adelante. Todo salió según el plan”.

Con este triunfo, Desert Gate alcanzó su tercera victoria en seis presentaciones y elevó sus ganancias a US$ 372.000, justificando con creces los US$ 260.000 que se pagaron por él en las ventas de OBS de 2 años en entrenamiento.

Nominado a la Triple Corona, y con antecedentes de primer nivel a los 2 años -incluyendo el Best Pal Stakes (G3) y placés en el Del Mar Futurity (G1) y el American Pharoah Stakes (G1)-, el crédito de Baffert vuelve a colocarse en la conversación grande.

Y mientras su figura crece en el hemisferio norte, desde el fondo de su pedigree emerge, silenciosa pero firme, la huella de la cría argentina. Porque cuando la clase es heredada, no entiende de fronteras.



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