El bienestar de los jinetes, el desafío para la Jockeys Guild Education Foundation
- Turf Diario

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Impulsada por Ramón Domínguez, Glen Hill Farm y el Jockeys’ Guild, la iniciativa buscará ofrecer educación, becas y herramientas laborales para jinetes activos, retirados y discapacitados

Por Diego H. Mitagstein
Durante décadas, los jockeys fueron admirados por su valentía, su disciplina y su capacidad atlética. Pero detrás de cada triunfo y de cada fotografía en el círculo de ganadores, existe una realidad mucho más compleja: carreras profesionales extremadamente exigentes, educación limitada y pocas herramientas para construir un futuro fuera de las pistas.
Con el objetivo de cambiar esa realidad nació oficialmente la Jockeys' Guild Educational Foundation (JGEF), una nueva fundación educativa creada a través de una alianza entre The Lavin Family Foundation, Glen Hill Farm y el Jockeys' Guild.
La iniciativa, que operará bajo estatus 501(c)(3) pendiente dentro de la estructura del Guild, apunta directamente a una de las grandes deudas históricas de la industria: brindar apoyo educativo estructurado a los jinetes.
“Capacitando a los jinetes a través de la educación” será el lema de un proyecto que buscará ofrecer orientación personalizada, becas y formación práctica para que los profesionales puedan desarrollar una vida más estable dentro y fuera del turf.
La fundación tendrá como Director Ejecutivo a Ramón Domínguez, triple ganador del Eclipse Award y miembro del Salón de la Fama, cuya carrera terminó abruptamente en 2013 tras sufrir una lesión cerebral traumática.
Desde entonces, el jockey venezolano se mantuvo profundamente ligado a la actividad, ya sea a través de su creación de la fusta humanitaria 360 GT, de su podcast Among Champions o de distintas acciones solidarias vinculadas a la comunidad hípica.
“Los desafíos que enfrentan los jockeys pueden abordarse con los recursos adecuados, la estructura correcta y el compromiso necesario. Eso es exactamente lo que JGEF busca proporcionar”, resume el documento fundacional de la entidad.
El proyecto contará además con una conducción de enorme peso dentro de la industria.
El presidente será Craig Bernick, CEO de Glen Hill Farm y de The Lavin Foundation; mientras que el histórico dirigente Terry Meyocks, presidente y CEO del Jockeys’ Guild, actuará como tesorero.
También integrarán la junta el legendario Johnny Velazquez, miembro del Hall of Fame y expresidente del Guild; Rachel Jacobson, con experiencia en NBA y medios deportivos; y Jack Wolf, fundador de Starlight Stables y de Thoroughbred Aftercare Alliance.
La JGEF apunta especialmente a una problemática silenciosa pero muy profunda dentro del turf: muchos jockeys comienzan sus carreras siendo adolescentes, priorizando rápidamente la competencia y dejando de lado la educación formal.
La consecuencia suele ser una enorme vulnerabilidad económica una vez terminada la etapa deportiva.
Muchos continúan montando hasta edades avanzadas simplemente porque no poseen herramientas laborales alternativas.
El programa buscará atacar directamente esa situación a través de tres pilares: accesibilidad, mediante programas principalmente online. Personalización, ofreciendo orientación adaptada a cada caso. Compromiso, incentivando la formación profesional real.
Las áreas educativas incluirán desde alfabetización financiera, redacción de currículums y manejo de herramientas digitales hasta formación técnica y universitaria.
Entre las opciones previstas aparecen: programas GED, inglés como segundo idioma, licencias inmobiliarias, formación veterinaria, herrería, mantenimiento de hipódromos, oficios de construcción, programación informática, e incluso carreras universitarias de 2 ó 4 años.
La fundación también ofrecerá acompañamiento académico individualizado y becas administradas a través de los canales existentes del Guild.
La iniciativa coincide además con el aniversario número 60 de Glen Hill Farm como propietario de caballos, reforzando una histórica relación de apoyo hacia los jockeys.
La familia Lavin ya había colaborado durante décadas con distintas causas vinculadas al bienestar de los jinetes, incluyendo aportes al Permanently Disabled Jockeys Fund (PDJF), al Helmet Lab de Virginia Tech y a programas ecuestres de la Universidad de Kentucky.
Según se informó, las distintas acciones educativas y solidarias impulsadas por la fundación ya impactaron en más de 200.000 personas, como para tener una idea de su magnitud.
Ahora, el objetivo es todavía más ambicioso: transformar la vida de los jockeys. Porque detrás del brillo de los grandes premios y las fotografías con trofeos, existe una realidad que pocas veces se ve. Y esta vez, la industria parece decidida a enfrentarla.





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