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El jockey argentino Jorge Ruiz Díaz y un regreso redondo a Laurel Park: 2 triunfos clásicos

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 2 horas
  • 2 Min. de lectura

Tras su estupendo desempeño en el Championship Meet de Gulfstream Park dio triplete el sábado, luciéndose con Cruise the Nile y Outlaw Kid


Jorge Ruiz Díaz y Outlaw Kid / MARYLAND JOCKEY CLUB
Jorge Ruiz Díaz y Outlaw Kid / MARYLAND JOCKEY CLUB

LAUREL, Maryland (Especial para Turf Diario).- Bajo el cielo de Maryland, la jornada sabatina en Laurel Park se transformó en el escenario ideal para el reencuentro de un jinete de jerarquía con una afición que lo reconoce como propio. El argentino Jorge Ruiz Díaz, tras completar un Championship Meet de altísimo vuelo en Gulfstream Park, regresó al circuito en el que se luce con maestría para dictar una verdadera cátedra de conducción, sellando un triplete de victorias que incluyó dos impactos estelares.

La nota más alta de la tarde llegó en el césped, donde el profesional guio a Cruise the Nile (Cairo Prince) hacia una conquista ajustada en el Henry S. Clark Stakes. El desarrollo no fue sencillo para el favorito de 6-5, que debió seguir el ritmo de la contienda desde una colocación expectante, alternando en el pelotón intermedio mientras los relojes marcaban parciales de 23s29/100 y 46s83/100. Sin embargo, la paciencia es una de las virtudes más pulidas en la fusta de Ruiz Díaz.

Al promediar el codo, el caballo preparado por H. Graham Motion cargó por fuera, perdiendo algo de terreno al quedar abierto pero con el camino despejado para su remate. Tras un breve instante de indecisión en el que tardó en cambiar de mano, finalmente enderezó su línea y desplegó una atropellada demoledora. Con determinación comenzó a devorar distancias hasta quebrar la resistencia de los punteros por apenas un pescuezo en el salto final. El cronómetro detuvo su marcha en 1m33s85/100, estableciendo un nuevo récord de pista para la milla sobre la grama de Laurel Park.

Pero el festival de Jorge Ruiz Díaz no terminó allí. En el King T. Leatherbury Stakes, el jinete volvió a demostrar su vigencia y sentido del paso para llevar al disco a Outlaw Kid (Violence) , ratificando que su paso por el exigente mitin de Florida le otorgó un roce competitivo superior. Completó su destacada actuación con un valioso tercer puesto sobre la montura de Ribaltagaia (Blame) en el Dahlia Stakes y con una victoria condicional en las riendas de Chitchatchitchat (Twirling Candy),  cerrando una tarde donde su nombre fue el denominador común de la excelencia.

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