El nombre de la notable Critikola sigue vigente con más triunfos clásicos
- Turf Diario

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Ivy Girl, hija de Maxfield y nieta de la enorme yegua argentina, ganó en Parx Racing el Main Line Stakes (L)

BENSALEM, Philadephia (Especial para Turf Diario).- A paso firme y con el sello de una estirpe que no conoce de fronteras, Ivy Girl alcanzó su primer impacto jerárquico al quedarse con el Main Line Stakes (L) en Parx Racing. La zaina, que venía de sumar experiencia en los exigentes óvalos de Aqueduct y Laurel Park, encontró en el cambio de aire y la implementación de una careta el impulso necesario para ratificar lo que su origen sugería: clase de sobra para el plano clásico.
Con la conducción de Mychel Sanchez, la potranca del Lucky Hat Racing LLC. se desentendió de la lucha inicial que propuso Courage On Tap (Tapiture), mientras la favorita Halo Hottie (Mendelssohn) la seguía de cerca. Tras parciales de 24s35/100 y 49s57/100, la hija de Maxfield comenzó a descontar terreno por la parte interna. Pese a que al ingresar al derecho la puntera parecía inalcanzable, la persistencia de la nieta de la argentina Critikola dio sus frutos en el último salto, logrando quebrar la resistencia de su rival para imponerse con autoridad. Law School (Mitole) completó la trifecta en una llegada que premió la capacidad de fondo de la ganadora.
Más allá del éxito en pista, el triunfo de Ivy Girl resuena con fuerza en estas latitudes. Se trata de la segunda hija clásica de Maxfield, padrillo de lujo que cumplió funciones en el Haras Firmamento durante las últimas dos temporadas, generando una expectativa lógica en el elevage local. Pero es en su línea materna donde la historia cobra un matiz épico. Su madre, Critikal Reason (Aptitude), ya había demostrado su valor como productora de la clásica Bajan (Speightstown), pero la base de este árbol genealógico se sustenta en la inolvidable Critikola.
La hija de Tough Critic, que brillara en las pistas argentinas antes de ser múltiple placé de G1 en los Estados Unidos, se transformó en una yegua madre de leyenda.
Ocurre que es la progenitora de la ganadora del Kentucky Oaks (G1), Lemons Forever (Lemon Drop Kid), que, a su vez, dio a la campeona Forever Unbridled (Unbridled's Song) y a la ganadora de G1 Unbridled Forever (Unbridled's Song), entre otras crías notables.
Con el éxito de Ivy Girl, la sangre de la crack argentina vuelve a reclamar su lugar en el círculo de ganadores, demostrando que la calidad de la cría nacional sigue proyectando su sombra ganadora sobre el turf del norte.





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