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El tordillo Butterfing reprisó con todo y el futuro lo espera con los brazos abiertos

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 17 horas
  • 2 Min. de lectura

Inactivo desde su tercer lugar en el Gran Premio Nacional (G1), el hijo de Angiolo sorteó la inactividad con una aplastante victoria en los 2000 metros; ahora, al Campeonato de Oro


Kevin Banegas acaricia a Butterfing, que ganó espectacular / JUAN I. BOZZELLO
Kevin Banegas acaricia a Butterfing, que ganó espectacular / JUAN I. BOZZELLO

Que Juan Saldivia es uno de los mejores entrenadores del país, no es ninguna novedad. Tampoco que una de sus cualidades es analizar los pasos a seguir con frialdad, lejos de darle rienda suelta a lo que indica el entusiasmo. Ya lo demostró en varias oportunidades, y con Butterfing lo volvió a hacer.

El tordillo que había impresionado ganando en su debut a los 2 años el Clásico Julio F. Penna, y que se había despedido con un notable tercer lugar en el Gran Premio Nacional (G1), cumplió un formidable regreso al ruedo en el lunes del Hipódromo Argentino de Palermo, como para pensar que el futuro lo aguarda con los brazos abiertos.

Detrás de su regreso hay una historia, y es el propio Saldivia el que la cuenta: "Nunca tuvo problemas después del Derby, pero no quedó como me hubiera gustado que lo hiciera. Sintió esa carrera, tan exigente como es siempre, y una de las opciones que tenía era ir a Maroñas para correr el Gran Premio José P. Ramírez (G1). Pero la realidad es que no lo veía para llegar con los 10 puntos y, teniendo en cuenta el stress del viaje y el stress de la carrera, preferí darle un descanso. Lo tuvimos un mes suave y arrancamos su preparación con miras a poder correr el Campeonato Palermo de Oro de esta temporada".

La paciencia, el resuello, rindieron sus frutos, pues el hijo de Angiolo (toda una rareza que sus crías se luzcan en distancias tan largas) mostró una versión mejorada, confirmando, a la vez, todo lo bueno que había hecho antes.

Con Kevin Banegas en sus riendas, para Butterfing no fueron carrera los 2000 metros del Premio Brendan, para potrillos de 3 años con 1 ó 2 victorias. A un sport de $ 1,10, hizo todo muy sencillo, venciendo de punta a punta y floreando por plata.

En el disco, estiró 8 cuerpos de ventaja sobre Emblematicu (Lucullan), en una marca de 2m4s87/100, destacada si se tiene en cuenta que nunca se empleó a fondo y que la pista principal de Palermo no está precisamente voladora.

Del Stud El Papi y criado por el Haras San Lorenzo de Areco, Butterfing es hermano materno de la ganadora de G1 Cima de Areco (Cima de Triomphe) -que también fue preparada por Saldivia- y de los placé de G3 Confused (Lenovo) y De Vicenzo (Storm Surge), todos hijos de la estadounidense Candy Milk (Candy Ride).



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