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En una gran gestión, Don Zahir fue dueño absoluto de la milla platense

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 5 minutos
3 min de lectura

El favorito controló desde la partida a Storm Sound y, cuando pisó la recta, se desprendió para vencerlo por 3 cuerpos en el Clásico Hipódromo de La Plata (G3). Rodrigo Blanco volvió a lucirse en sus riendas



LA PLATA.— Don Zahir no dejó espacio para las dudas. Tomó el comando apenas se abrieron las gateras, soportó sin inconvenientes la vigilancia constante de Storm Sound (Hi Happy) y terminó resolviendo con autoridad el Clásico Hipódromo de La Plata (G3-1600 m, arena), la prueba más importante de la reunión de este martes en el Bosque.

El alazán del Stud El Basti defendió su favoritismo con una actuación contundente, confirmando cuánto le agrada la pista platense y alcanzando el triunfo más importante de su campaña. Seguro y generoso, encontró en la conducción de Rodrigo Blanco un socio perfecto para aprovechar su velocidad y marcar diferencias.

Desde la suelta, el hijo de Daddy Long Legs dejó claras sus intenciones. Salió decidido a buscar la punta y rápidamente se instaló al frente, mientras Storm Sound se acomodaba cerca, dispuesto a no darle respiro. El desarrollo quedó planteado como un duelo entre ambos, con el favorito administrando las ventajas y su perseguidor intentando ponerlo bajo presión.

Sin embargo, por más que lo asedió durante buena parte del recorrido, Storm Sound nunca consiguió comprometer verdaderamente al líder. Blanco llevó siempre cómodo a Don Zahir, sin entrar en apuros y guardando energías para el momento decisivo. Cuando ingresaron en la recta, el puntero cambió el ritmo y comenzó a despegarse con mucha solvencia.

A partir de allí, la carrera quedó sentenciada. Don Zahir amplió diferencias con cada salto y cruzó el disco con 3 cuerpos de ventaja sobre Storm Sound, que cumplió una muy buena tarea, pero se encontró con un rival superior. Mucho más atrás, a otros 8 largos, El Ernesto (Señor Candy) completó el marcador rentado, sin poder repetir aquella actuación en el Clásico 25 de Mayo de 1810 (G2), cuando había vencido al ganador y frente al que ahora debió resignarse claramente.

Seek Wave (Seek Again) terminó cuarto a 1 1/2 cuerpo, mientras que Tryman (Safety Check), señalado como una de las principales amenazas para el favorito, rindió bastante menos de lo esperado. El vencedor del Clásico General José de San Martín (G3) nunca consiguió involucrarse en la definición y arribó quinto, a 4 largos del anterior y a 16 1/2 del ganador.

El tiempo empleado por Don Zahir fue de muy buenos 1m37s63/100, sobre una pista de arena normal, registro que acompañó una producción sin fisuras.

Gran parte del mérito correspondió a Rodrigo Blanco, que atraviesa un momento excelente. El experimentado jockey lleva relativamente poco tiempo desde que regresó a competir, pero ya demuestra encontrarse en plenitud, leyendo correctamente cada desarrollo y conservando intacta su jerarquía. Esta vez entendió que debía aprovechar la velocidad natural de su conducido, lo dejó moverse con libertad y eligió el instante preciso para pedirle el esfuerzo definitivo.

Criado por el Haras San Benito, Don Zahir es atendido por el equipo de Juan Sebastián y Juan Carlos Maldotti. Fue presentado oficialmente por el primero y, con esta victoria, elevó su campaña a 6 triunfos en 15 actuaciones, con dos conquistas de carácter clásico y premios acumulados por más de 51 millones de pesos.

Se trata de un hijo de Doña Gloria (Honour and Glory), y hermano materno de Don Desatino (Mount Nelson), ganador de tres handicaps. Su pedigree responde a una familia de enorme rendimiento, la misma de nombres como la G1 Mecha Corta (El Corredor); Don Platense (Not for Sale), titular de G2; y Gran Estreno (Lucky Roberto), ganador del Gran Premio Jockey Club (G1) y luego vencedor de grado en los Estados Unidos.



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