Es por Amor encontró su lugar en la velocidad y sacudió el Suipacha

El hijo de Strategos atropelló abierto y, a $ 30,95, venció a Claro Bombón en San Isidro; Pablo Damián Carrizo condujo al caballo de La Palmera, que consiguió su primer G1 sobre 1000 metros

La velocidad parecía tener sus nombres bien establecidos, pero Es por Amor se encargó de cambiar el panorama. En la tarde del Gran Premio Jockey Club (G1), el representante del Stud La Palmera produjo una de las grandes sorpresas del sábado al quedarse con el Gran Premio Suipacha (G1-1000 m, césped), encontrando en la distancia mínima la consagración que había insinuado de potrillo en recorridos bastante más largos.
Hay algo de herencia en esa capacidad para rendir en terrenos diferentes. Su padre, Strategos (Zensational), conquistó primero la cima en la corta y después trasladó su jerarquía a la distancia. Es por Amor recorrió el camino inverso: se hizo conocer entre los mejores de su generación en 2025 y, cuando regresó después de una larga ausencia, encontró otra manera de expresar su calidad. El desenlace del Suipacha terminó de darle sentido a esa transformación.
Segundo en el Gran Premio Gran Criterium (G1), tercero en las 2000 Guineas (G1) y cuarto en la Polla de Potrillos (G1), tenía antecedentes como para imaginarlo creciendo hacia mayores exigencias de aliento. Sin embargo, después de aquella actuación en Palermo quedó fuera de las pistas durante seis meses. La vuelta, ya en manos de Pablo Sahagian, trajo una apuesta distinta: buscar por el lado de la velocidad.
Venía de ganar una alternativa en Palermo y el salto al Suipacha era considerable. Una cosa era recuperar confianza y otra enfrentar a los referentes de la especialidad. Pero el caballo respondió con una actuación contundente, atropellando bien abierto y pasando de aspirante poco considerado a protagonista de una victoria que alteró todos los cálculos.
Pablo Damián Carrizo fue el encargado de administrar sus fuerzas y de acompañarlo en la carga decisiva. Cada vez que encuentra una oportunidad en este nivel, el jockey vuelve a demostrar su categoría, y aquí tuvo mucho que ver con la mejor versión del ganador. Por afuera apareció Es por Amor, con el impulso necesario para resolver una carrera que repartió alegrías inesperadas y varias decepciones.
En el disco, la diferencia sobre el santafecino Claro Bombón (Claro Oscuro) fue de 3/4 de cuerpo. El escolta también aportó lo suyo a un resultado de boletos generosos, mientras el favorito Bailarín de Venecia (Angiolo) debió conformarse con el tercer puesto, a un cuerpo más. Los $ 30,95 que pagó el vencedor fueron la medida exacta de una sorpresa que su campaña anterior, mirada con detenimiento, permitía relativizar.
Le Cornette (Emmanuel), el Campeón Velocista vigente que llegaba con dos triunfos consecutivos, no pudo sostener su marcha y terminó quinto, aunque a apenas 2 1/2 cuerpos. Entre los que rindieron por debajo de lo esperado también estuvieron Rey de la Calle (Che Micky) y Naranccello (Le Blues). November Rain (Strategos), el único tres años del lote, cerró la marcha muy alejado, sin poder hacerse fuerte ante los mayores.
Criado por el Haras Juan Antonio y perteneciente a una familia de enorme trascendencia en la Argentina, la de Fitzcarraldo (Cipayo), Es por Amor tiene apenas cuatro años. Su historia todavía ofrece margen para crecer, ahora con una orientación que parece ajustarse de maravillas a sus condiciones y con el respaldo que significa haber vencido en el máximo nivel.
El Suipacha incorporó así un nombre de peso a una división que venía girando alrededor de los mismos protagonistas. Con el Maipú (G1) y el Unzué (G1) en el horizonte, habrá que contar con él. La calidad ya estaba; el cambio de distancia terminó de encontrarle su mejor expresión.





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