Fletcher: positivo confirmado, seis meses de suspensión y la Polla para Linguado

Palermo sancionó también por seis meses a Roberto Pellegatta; no se solicitó la contraprueba y el potrillo fue distanciado de la primera etapa de la Triple Corona

Por Diego H. Mitagstein
La Polla de Potrillos ya tiene otro ganador oficial. La Comisión de Carreras del Hipódromo Palermo confirmó el positivo de Fletcher, lo distanció del Gran Premio que abrió la Triple Corona y aplicó seis meses de suspensión tanto al caballo como a Roberto Pellegatta, el profesional que lo presentó aquella tarde. Así, Linguado (Cosmic Trigger) quedó consagrado vencedor de una carrera cuyo desenlace terminó resolviéndose fuera de la pista.
La decisión fue adoptada el 1 de octubre y establece que ambas sanciones se computan desde el 23 de septiembre, fecha de las suspensiones provisionales, hasta el 22 de marzo de 2027 inclusive. Para Fletcher significa perder el triunfo más importante de su campaña y quedar al margen de las pistas durante seis meses, en un momento central de su desarrollo deportivo.
Según detalla el parte, el Servicio Químico de San Isidro detectó sustancias prohibidas encuadradas en la categoría segunda (clenbuterol) en las muestras de orina tomadas a Fletcher en la reunión del 5 de septiembre. La resolución fundamenta la sanción en la infracción al artículo 36 del Reglamento General de Carreras.
Un punto importante es que no hubo apertura y análisis del frasco testigo. Palermo señala que Pellegatta presentó su descargo el 29 de septiembre, pero no hizo uso de esa opción dentro del plazo concedido. En consecuencia, quedaron confirmados los resultados del primer análisis. No se trató, por lo tanto, de una contraprueba que ratificara el hallazgo inicial, sino de la confirmación prevista por el procedimiento ante la falta de ese pedido.
De acuerdo con lo expuesto por la comisión, el entrenador no cuestionó el análisis ni la presencia de la sustancia, aunque negó que él o algún integrante de su equipo la hubiera suministrado. El organismo rechazó sus argumentos y sostuvo que la responsabilidad reglamentaria corresponde al profesional a cargo del ejemplar, sin que resulte necesario acreditar quién realizó la administración.
El documento también menciona que el descargo aludió a una denuncia penal. Sobre ese punto, la comisión indicó que no había tomado conocimiento de ella y que desconocía sus términos y alcance, por lo que no la consideró un argumento válido para revertir la sanción.
La situación tiene, además, una particularidad que acompañó la controversia desde el comienzo. Pellegatta presentó a Fletcher porque Juan Saldivia, su entrenador, se encontraba cumpliendo una suspensión de un mes. Ahora, la resolución recae sobre quien figuró como responsable del potrillo en la Polla, con una inhabilitación de seis meses.
En sus considerandos, Palermo puso especial énfasis en la jerarquía de la carrera. Entendió que un positivo en una competencia de semejante importancia y prestigio perjudica la reputación del turf argentino y reclamó, desde ese fundamento, una sanción ejemplar. El caso había provocado un enorme revuelo.
El distanciamiento también modifica definitivamente el marcador: primero quedó Linguado, seguido por El Volka (Vekoma), Autorretrato (Angiolo), Cavaradossi (Cosmic Trigger) y Los Llanos (Le Blues). La victoria de la primera gema cambia así de dueño, casi un mes después de su disputa.
A las consecuencias deportivas se suma el frente comercial. Fletcher estaba vendido y, por lo que pudo saberse, la operación se habría caído tras conocerse el caso. Ese dato, ajeno al contenido de la resolución, agrega otra derivación a una historia que alteró por completo el futuro inmediato del caballo.
Para el potrillo, el saldo es particularmente amargo: perdió la Polla, quedó interrumpida su campaña y deberá permanecer sin competir hasta cumplir la sanción. La carrera que debía abrirle las puertas a los grandes desafíos de la primavera terminó marcando el inicio de una larga ausencia.





The detail that no counter-analysis was requested is what makes this ruling so hard to contest, since the procedure then simply confirms the initial finding. I wonder whether the six-month ban starting from the provisional suspension date is standard practice in these cases, or whether it reflects the prestige of the race. It also raises a fair question about how responsibility is assigned when the listed professional is not the horse's regular trainer.
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