Flightline pone primera: llegan a Churchill Downs los debutantes de su esperada primera generación
- Turf Diario
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Greenwell y House Boat Party serán los primeros hijos del crack invicto en correr bajo las Torres Gemelas; además, Inshallah, adquirido por US$ 2,1 millones, comenzará a trabajar en California

LOUISVILLE, Kentucky (Especial para Turf Diario).- La espera terminó. Después de años de expectativa alrededor del caballo que muchos consideran el ejemplar más brillante del siglo XXI, los primeros hijos de Flightline comenzarán a escribir su propia historia este fin de semana en Churchill Downs.
El extraordinario campeón, invicto en 6 presentaciones y elegido Caballo del Año en 2022, tendrá sus primeros representantes en competencia bajo las Torres Gemelas cuando dos integrantes de su primera generación hagan su estreno oficial.
El primero será Greenwell, que defenderá los colores de Greenwell Thoroughbreds este viernes en la quinta carrera, un maiden special weight sobre 1000 metros para productos de 2 años. Preparado por Mark Casse, el potrillo partirá desde el puesto 6 con la conducción de José Ortiz.
Un día más tarde llegará el turno de House Boat Party, una potranca perteneciente a Flying Dutchmen y entrenada por Brian Lynch, que competirá en una prueba similar para hembras de 2 años. La hija de Flightline largará desde el partidor 8 con Florent Geroux en sus riendas.
Las presentaciones despiertan enorme interés dentro de la industria, considerando que Flightline inició su campaña reproductiva convertido en uno de los padrillos más esperados de los últimos tiempos.
Hijo de Tapit y de la destacada Feathered, por Indian Charlie, el fenómeno entrenado por John Sadler recién debutó a los 3 años, pero rápidamente dejó en claro que estaba destinado a la grandeza.
Tras una impactante victoria en el Malibu Stakes (G1), construyó una campaña perfecta que incluyó exhibiciones memorables en el Metropolitan Handicap (G1), el Pacific Classic (G1) y el Breeders' Cup Classic (G1), actuaciones que le valieron el reconocimiento unánime como el mejor caballo de su generación.
Mientras sus primeros hijos comienzan a llegar a las pistas, otro descendiente suyo genera enorme expectativa en California. Se trata de Inshallah, adquirido por el stud saudita KAS Stable en US$ 2,1 millones durante una venta de productos en entrenamiento.
Preparado también por Sadler, el potrillo es hijo de la campeona Bar of Gold, vencedora en el Breeders' Cup Filly & Mare Sprint (G1) de 2017, y comenzará a ejercitar oficialmente esta semana en Santa Anita Park.
Con semejante pedigree y una inversión multimillonaria detrás, Inshallah aparece como uno de los proyectos más ambiciosos de la primera camada de Flightline.
Por ahora, todas las miradas estarán puestas en Churchill Downs. Allí, Greenwell y House Boat Party tendrán la responsabilidad de abrir un nuevo capítulo para el fenómeno que revolucionó las pistas norteamericanas y que ahora busca trasladar su extraordinario talento al haras.

