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Hughes volvió a aplastar y ya espera invicto el Breeders’ Cup Juvenile

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 13 horas
4 min de lectura

El potrillo de Bob Baffert superó con enorme autoridad su primera experiencia sobre dos codos y ganó por 6 cuerpos el American Pharoah (G1) en Santa Anita, manteniendo su campaña perfecta en cuatro salidas; Domain Expansion aportó la gran sorpresa de la tarde al llevarse por 7 cuerpos el Oak Leaf (G2)



ARCADIA, California (Especial para Turf Diario).- Cada nuevo desafío parece servirle a Hughes para mostrar una virtud diferente. Ya había demostrado velocidad y una superioridad aplastante en sus tres primeras actuaciones. Este sábado, bajo un calor agobiante en Santa Anita, agregó algo fundamental pensando en lo que viene: probó por primera vez los dos codos, aceptó correr detrás de otros caballos, se relajó y, cuando Juan Hernández le pidió que acelerara, volvió a destrozar a sus rivales.

El resultado fue otra exhibición del invicto preparado por Bob Baffert, que se impuso por 6 cuerpos en el American Pharoah Stakes (G1-1700 m, US$300.000) y aseguró su lugar en el Breeders’ Cup Juvenile (G1), previsto para el 30 de octubre en Keeneland.

Hughes ya está 4 de 4, y sus márgenes empiezan a hablar por sí solos. Había debutado ganando por 6 cuerpos, luego se llevó el Best Pal Stakes (G3) por 7 3/4 y llegó a su primer G1 aplastando por 4 3/4 en el Del Mar Futurity. Ahora sumó otros 6.

Esta vez, sin embargo, el desarrollo le exigió aprender. Net Par (Pavel) salió decidido a intentar complicarlo y marcó parciales de 23s37/100 y 46s86/100. Hernández no entró en esa pelea. Dejó a Hughes tercero, cubierto detrás de rivales, y esperó.

“Largó un paso lento, pero se relajó muy bien detrás de los caballos. Tenía caballo durante toda la carrera”, explicó el jockey. “Sólo estaba esperando llegar al cuarto de milla para comenzar a avanzar. Cuando se lo pedí, salió disparado hacia el disco.”

Hughes atacó abierto en el segundo codo, pasó al frente al ingresar en los últimos 400 metros y desde allí construyó otra diferencia enorme.

Cruzó la meta en 1m43s22/100, con 6 cuerpos sobre Net Par. La superioridad de ambos sobre el resto fue también categórica: el escolta terminó 9 1/2 cuerpos delante de Imperial Honor (Honor A.P.), tercero.


“Cada vez está mejor”

Para Baffert, incluso más importante que la diferencia resultó la manera en que Hughes resolvió su primera carrera sobre dos codos.

“Quedó detrás de caballos y eso era lo que queríamos ver”, explicó. “Al principio estaba un poco ansioso, pero después se acomodó muy bien y cuando Juan le pidió que fuera, fue. Además, marcó un tiempo muy respetable.”

El entrenador destacó especialmente la capacidad de su potrillo para relajarse.

“Era la primera vez que corría sobre dos codos. Juan consiguió que se tranquilizara y él se desconectó. Eso es lo que uno necesita, un caballo capaz de apagarse. Lo hizo.”

Y dejó una frase que, pensando en la Breeders’ Cup, aumenta todavía más las expectativas: “Creo que está cada vez mejor. Pequeños pasos y progresando en la dirección correcta.”

Hughes había costado US$675.000 en Keeneland September 2025. El hijo de Into Mischief fue criado en Kentucky por Breffni Farm y es hijo de K P Dreamin (Union Rags) que fue tercera tanto en el Chandelier Stakes (G1) como en el Starlet Stakes (G1).

Su pedigree, además, está cargado de referencias californianas. Su segunda madre es hija del campeón Point Given (Thunder Gulch), mientras que en la familia aparece Go Between (Point Given), ganador del Pacific Classic (G1).

Para Into Mischief, siete veces líder entre los padrillos, Hughes se agrega a una extraordinaria cosecha 2026 de ganadores de G1 que también incluye a Sovereignty, Shred the Gnar, Eclatant, Renegade y Commandment.

El American Pharoah otorgaba además puntos 10-5-3-2-1 para el camino hacia el Kentucky Derby (G1) de 2027. Hughes se quedó naturalmente con los primeros 10, aunque el objetivo inmediato está bastante más cerca.

Keeneland lo espera dentro de menos de un mes y Hughes llegará como uno de los grandes nombres del Breeders’ Cup Juvenile. Invicto, ganador de dos G1 y, sobre todo, sin haber encontrado todavía un rival capaz siquiera de obligarlo a mostrar dónde está su límite.


Domain Expansion en el Oak Leaf

Si Hughes cumplió con todos los pronósticos, Domain Expansion se encargó de romperlos. La hija de Speaker’s Corner llegó al Oak Leaf Stakes (G2-1700 m, US$ 200.000) con apenas una actuación, todavía perdedora y después de haber debutado sobre césped, pero terminó aplastando por 7 cuerpos y consiguió un lugar en el Breeders’ Cup Juvenile Fillies (G1).

Cotizada 14-1, la pupila de Leonard Powell había sido segunda en su estreno del 5 de septiembre en Del Mar, sobre la milla de césped. El salto era enorme: cambiaba a la arena, subía directamente a un G2 y se enfrentaba a tres potrancas de Baffert.

Nada de eso terminó importándole. Adrian Escobedo la ubicó segunda detrás de Deluge (Maximus Mischief), ahorrando terreno junto a los palos, y al entrar en la recta buscó espacio hacia afuera. Cuando encontró camino libre, Domain Expansion cambió de ritmo y pasó de largo para ganar por 7 cuerpos, empleando 1m44s44/100.

Holmby (Corniche) terminó segunda, 3 1/4 cuerpos delante de Quattro Passi (Girvin), favorita de dinero y que nunca pudo entrar verdaderamente en carrera. Deluge, que había marcado parciales de 23s05/100, 47s11/100 y 1m11s86/100, terminó quinta.

La victoria tuvo además un significado especial para Escobedo: fue el primer clásico graduado de su campaña.

“Se siente increíble. Esta potranca recién está comenzando y ojalá podamos llegar muy lejos con ella”, celebró. Powell también dejó claro que esperaba mucho de Domain Expansion desde sus primeros trabajos.

“Es muy talentosa. Desde que comenzamos a trabajarla en Del Mar mostró cosas que un 2 años normal no muestra”, explicó. “Todavía creo que tiene mucho margen para progresar.”

Adquirida por US$ 130.000 como yearling y propiedad de California Racing Partners, Ciaglia Racing, Allen R. Keith y Kevin O’Donnell, Domain Expansion consiguió además 10 puntos clasificatorios para el Kentucky Oaks (G1).

Y, principalmente, pasó en apenas unas semanas de ser una perdedora con un único antecedente sobre césped a tener asegurado su lugar en la Breeders’ Cup.

Santa Anita dejó así dos nombres fuertes para Keeneland, aunque por caminos completamente diferentes: Hughes, que no sabe lo que significa perder y continúa aplastando rivales; y Domain Expansion, que necesitó apenas dos carreras para transformar una promesa en una victoria clásica y ganarse el derecho a medirse con las mejores potrancas de su generación.




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