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Jamie Spencer cambia de rumbo: a los 46 años, se instalará en California

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 13 horas
3 min de lectura

El experimentado jockey irlandés, que viene de ganar el Canadian International con Arabian Crown y dos clásicos millonarios en Kentucky Downs, decidió probar suerte de manera más estable en los Estados Unidos. Este fin de semana comenzará a correr en Santa Anita



ARCADIA, California (Especial para Turf Diario).- Jamie Spencer está dispuesto a reinventarse a los 46 años. Después de casi tres décadas compitiendo entre los mejores jockeys de Europa, el irlandés decidió darle un giro importante a su trayectoria y establecerse en California, donde intentará convertirse en protagonista habitual de las reuniones de Santa Anita y Del Mar.

La determinación llega en un momento especialmente favorable para el experimentado jinete, que durante el último mes encontró en Norteamérica un escenario ideal para demostrar que su talento permanece intacto.

Primero viajó a Kentucky Downs, donde consiguió dos valiosas victorias clásicas con Take Charge Star (Starspangledbanner) y Haatem (Phoenix of Spain). Después, el 3 de octubre, cruzó la frontera hacia Canadá para conquistar el Canadian International Stakes (G1) en Woodbine con Arabian Crown (Dubawi), representante de Godolphin.

Esos resultados terminaron de alimentar una idea que ahora se transforma en realidad: cambiar la rutina europea por una presencia mucho más frecuente en los hipódromos estadounidenses.

“¿Por qué no venir aquí y ver cómo resulta?”, comentó Spencer en una entrevista con Steve Andersen, de Daily Racing Form, que adelantó la noticia de su traslado.

“He estado trabajando caballos por las mañanas y espero tener bastante actividad tanto en Santa Anita como en Del Mar”, agregó.

Su desembarco competitivo está previsto para este mismo fin de semana. Entre el sábado 10 y el lunes 12 de octubre tiene 4 montas programadas en Santa Anita, las primeras de una nueva etapa que podría prolongarse si consigue el respaldo de propietarios y entrenadores.

Aunque desarrolló la mayor parte de su campaña en Europa, Spencer conoce perfectamente las particularidades del turf norteamericano.

Durante 2026 ganó 3 de las 10 carreras que disputó en el continente, una efectividad del 30 por ciento que resulta particularmente destacable por la jerarquía de los compromisos asumidos.

En el conjunto de su trayectoria suma 19 victorias en norteamérica, de las cuales nada menos que 16 fueron en clásicos de grado, todas sobre césped.

Más impresionante todavía resulta otro dato: 10 de esos triunfos llegaron en competencias de G1.

Las cifras explican por qué su nombre continúa siendo requerido para compromisos internacionales de máxima exigencia, especialmente cuando se trata de ejemplares que necesitan una conducción paciente y una atropellada final bien calculada.

Ese es, precisamente, el sello que distingue a Spencer. Su manera de correr, esperando hasta el último momento para lanzar a sus conducidos, le permitió construir una reputación singular. Es un estilo que exige sangre fría, conocimiento del desarrollo y una notable capacidad para encontrar espacios cuando las carreras empiezan a definirse.

También puede generar riesgos, especialmente en lotes numerosos, pero forma parte de una identidad que lo convirtió en uno de los jockeys más reconocidos de su generación.

El recorrido de Spencer en la elite internacional empezó cuando apenas tenía 17 años. En 1998 ganó las Irish 1000 Guineas (G1) con Tarascon (Tirol), una conquista extraordinaria por su juventud y que anticipó una carrera repleta de éxitos importantes.

Posteriormente fue campeón de jockeys en Irlanda durante 2004 y consiguió también los títulos británicos de 2005 y 2007, confirmando su capacidad para sostenerse entre los profesionales más destacados del circuito europeo.

Ahora, con una experiencia acumulada durante casi 30 años, afrontará un desafío diferente: adaptarse a la competencia cotidiana de California, donde la dinámica de las carreras y las exigencias para conseguir montas presentan características propias.

El reciente éxito con Arabian Crown en Woodbine constituye una excelente carta de presentación, al igual que sus victorias en Kentucky Downs.

Spencer no llega a los Estados Unidos buscando recuperar prestigio, sino aprovechar el que todavía conserva. Sus resultados recientes demuestran que sigue siendo un jockey capaz de resolver grandes compromisos y su intención es transformar esas apariciones esporádicas en una actividad regular.

Santa Anita será el primer escenario de esta nueva aventura. Después vendrá Del Mar, otro hipódromo donde su reconocida habilidad para las carreras sobre césped podría encontrar oportunidades importantes.

A los 46 años, el irlandés todavía tiene ambiciones. Y California será el lugar elegido para comprobar hasta dónde puede llevarlas.

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