John Magnier rechazó el cambio en el Arco: "Ya no será una carrera de verdad"
- Turf Diario

- 1 jul
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Uno de los propietarios de Coolmore, cuestionó la decisión de France Galop de permitir la participación de caballos castrados desde 2027

LONDRES, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- El debate por la futura apertura del Prix de l'Arc de Triomphe (G1) a los caballos castrados sumó una nueva voz de enorme peso. John Magnier, máximo referente de Coolmore, se manifestó terminantemente en contra de la decisión adoptada por France Galop y aseguró que, de concretarse, la prueba perderá buena parte de su esencia. Propietario, junto con sus socios de Coolmore, de cuatro ganadores del Arco -Montjeu (Sadler's Wells, 1999), Hurricane Run (Montjeu, 2005), Dylan Thomas (Danehill, 2007) y Found (Galileo, 2016)-, Magnier considera que el cambio atentará contra el valor histórico y genético de la carrera más importante de Europa.
"Espero que no permitan correr a los castrados en el Arco. Creo que la mayoría de los puristas está en contra. Hay dos maneras de verlo, pero yo hablo desde el punto de vista de la cría y del mejoramiento de la raza. El Arco es una de las grandes carreras de verdad y dejará de serlo si se incluyen castrados", afirmó durante la jornada del domingo en The Curragh.
Incluso recordó una frase de su suegro, el legendario Vincent O'Brien: "Siempre decía que si entrenara un stud lleno de castrados, los corredores de apuestas tendrían muchos más problemas".
La postura de Magnier choca con la decisión anunciada por France Galop, cuyo directorio aprobó ampliamente solicitar al European Pattern Committee la modificación de las condiciones de la prueba desde 2027. La iniciativa surgió tras los grandes desempeños internacionales de ejemplares como Calandagan (Gleneagles) y Goliath (Adlerflug), que no pudieron disputar el Arco por su condición de castrados.
Si finalmente se aprueba la modificación, la edición de 2026 será la última bajo las reglas tradicionales. Precisamente, Coolmore aparece con grandes posibilidades de volver a conquistar la carrera, ya que posee tres de los cuatro principales candidatos en las apuestas: Minnie Hauk (Frankel), Constitution River (Wootton Bassett) y Diamond Necklace (St Mark's Basilica), mientras que el favorito es el actual campeón Daryz (Sea the Stars).
En la vereda opuesta se ubicó el experimentado Seamie Heffernan, que estuvo muy cerca de ganar el Arco en 2016 con Highland Reel (Galileo) y considera que el turf no debe cerrarse al cambio: "No entiendo por qué tanta gente critica que los castrados puedan correr el Arco. Si un potrillo pierde con un castrado, significa que no fue lo suficientemente bueno. Además, hay propietarios que llevan años pagando su entrenamiento y merecen la oportunidad de competir", sostuvo. El jockey irlandés agregó que la medida difícilmente altere el equilibrio deportivo de la carrera: "Les aseguro que no muchos castrados van a ganar el Arco. Tenemos que seguir avanzando".
Así, mientras France Galop impulsa una reforma que busca reunir en Longchamp a los mejores fondistas del mundo sin distinción de condición reproductiva, el debate entre tradición y evolución promete seguir ocupando un lugar central en el turf europeo durante los próximos meses.





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