Jorge Ruiz Díaz y José D'Angelo quedaron a las puertas de dar el golpe en la Pegasus
- Turf Diario

- 26 ene
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Con Crevalle D'Oro terminaron segundos a 1/2 cuerpo de Destino D'Oro en la versión para yeguas sobre el césped de la carrera

HALLANDALE BEACH, Miami (Especial para Turf Diario).-En un final que paralizó los corazones en Gulfstream Park, la atropellada de Destino d’Oro terminó por sentenciar una de las definiciones más vibrantes de la jornada de la Pegasus World Cup. Sin embargo, para la afición sudamericana, la noticia estuvo en la extraordinaria faena de Crevalle d’Oro, que de la mano del jinete argentino Jorge Ruiz Díaz y el entrenador venezolano José Francisco D’Angelo, estuvo a nada de concretar el golpe del año en el turf estadounidense.
La ganadora, una hija de Bolt d’Oro que entrena Brad Cox para el Steve Landers Racing LLC, se impuso en los 1700 metros de la Pegasus World Cup Filly & Mare Turf Invitational (G2), deteniendo el cronómetro en 1m40s33/100. Con la monta de Junior Alvarado -también venezolano-, desató un remate furioso desde el último lugar para quebrar la resistencia de sus rivales y llevarse la mejor tajada de los US$ 500.000 en premios.
El punto más alto de la emoción para el público latino llegó con la actuación de Crevalle d’Oro. Saltando a la pista con un dividendo de 70-1 que la señalaba como la menos favorita del lote, la yegua preparada por Kiko D'Angelo dio una lección de coraje. Jorge Ruiz Díaz, en una conducción impecable y llena de oportunismo, logró colocarla en la definición tras dominar gran parte del derecho, aguantando con uñas y dientes los embates de las favoritas.
Ruiz Díaz estuvo a solo 1/2 cuerpo de alcanzar su triunfo más trascendente desde que se radicó en los Estados Unidos, demostrando que su talento está a la altura de los grandes escenarios internacionales. La combinación con el equipo de D’Angelo -que ya es una realidad consolidada en el circuito de Florida- casi produce una sorpresa de proporciones épicas que habría pagado dividendos históricos. De hecho, el exacta entre la ganadora (15-1) y la escolta (70-1) devolvió la impactante cifra de US$ 281.80 por cada dólar apostado.
"Largamos y sabía que ella vendría desde el fondo”, explicó Junior Alvarado tras la victoria. “Por un momento pensé que estaba demasiado lejos, pero cuando cambié de manos en los 1200 metros, la potencia que sentí debajo de mí fue increíble. Terminó con un remate infernal”. Destino d’Oro, que venía de ganar por el hocico el Tropical Park Oaks (L), ratificó su idilio con la pista de Gulfstream Park y elevó sus ganancias por sobre los US$ 830.000.
El tercer lugar fue para Movin’ On Up (Accelerate), de Saffie Joseph Jr., que tras amagar con la victoria en mitad de la recta, quedó a medio cuerpo de la posición de la escolta.
La jornada de la Pegasus volvió a demostrar que en las carreras de césped no hay nada escrito hasta cruzar el disco, y aunque la foto fue para el equipo de Brad Cox, el reconocimiento mayor fue para la valentía de Crevalle d’Oro y la jerarquía de un Jorge Ruiz Díaz que dejó la bandera argentina en lo más alto del podio moral de la tarde.





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