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Keeneland arrancó todavía más fuerte y Gun Runner fue el rey del primer día

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 8 horas
4 min de lectura

La primera sesión de la September Yearling Sale movió US$71,77 millones, superando en un 3,65% el comienzo de 2025 pese a vender menos productos. Hubo 18 precios de siete cifras, la mayor cantidad para una apertura desde 2005, y un hijo de Gun Runner alcanzó el máximo de US$2,8 millones



LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- La vara parecía difícil de superar después de todos los récords de 2025, pero Keeneland necesitó apenas una sesión para demostrar que el mercado todavía tiene combustible. La September Yearling Sale comenzó este lunes con una jornada formidable, marcada por una demanda feroz en los segmentos superiores, 18 productos vendidos por US$1 millón o más y un dominio abrumador de Gun Runner, el mejor hijo del crack argentino Candy Ride en la reproducción.

La facturación alcanzó los US$ 71.770.000 por 97 yearlings, un incremento del 3,65 % respecto de los US$ 69.240.000 obtenidos por 106 ejemplares en la primera sesión de 2025.

El crecimiento fue todavía más contundente en los indicadores individuales. El promedio saltó un 13,27 %, hasta US$ 739.897, mientras que la mediana subió un 16,28 %, desde US$ 537.500 hasta US$ 625.000.

Y hubo otro número especialmente significativo: 18 caballos alcanzaron o superaron el millón de dólares, contra 15 en la apertura del año pasado y la cifra más alta para la primera jornada de la September Sale desde 2005.

“Fue una sesión extraordinaria. No recuerdo haber visto tanta gente ocupando las butacas del pabellón desde que vendimos la participación en Flightline (Tapit) en 2022”, comentó Shannon Arvin, presidenta y CEO de Keeneland.

La ejecutiva destacó además la diversidad de la demanda, con fuerte participación estadounidense y japonesa, además de nuevos compradores. Trece consignatarios diferentes estuvieron detrás de 14 de los lotes más caros, otra señal de la amplitud que mostró el mercado.

Pero hubo un nombre que se repitió constantemente: Gun Runner. El padrillo de Three Chimneys fue padre de 7 de los 12 yearlings que alcanzaron US$1,3 millones o más, incluidos los dos precios máximos de la jornada.

La cabeza de venta fue un hijo suyo adquirido por RTM Racing en US$ 2,8 millones, consignado por Four Star Sales. El potrillo es hijo de la ganadora de G3 Twenty Carat, por Into Mischief, y pertenece a la familia de las ganadoras de Breeders’ Cup Shared Account (Pleasantly Perfect) y Sharing (Speightstown).

Mahmud Mouni firmó el ticket y reconoció que RTM había incluido al potrillo en sus planes apenas dos días antes, aunque el precio final superó largamente las previsiones.

“Honestamente, no esperábamos gastar tanto, pero es lo que el caballo merece. Nuestro sueño con él es el Kentucky Derby”, señaló. El potrillo será entrenado por Chad Brown, que también tiene a su hermano entero Bletchley.

Mouni dejó además una definición que resume perfectamente lo ocurrido durante la jornada: “El mercado está muy caliente. Si pensás comprar uno por un millón, terminás pagando dos”.

El segundo precio más elevado también correspondió a un hijo de Gun Runner. M.V. Magnier y White Birch Farm, de Peter Brant, pagaron US$ 2,3 millones por un medio hermano del múltiple ganador de G1 Colonel Liam (Liam's Map), presentado por Darby Dan Farm.

Magnier y White Birch terminaron como los compradores principales del día, con US$ 5,2 millones invertidos en tres yearlings.

Otro pedigree que inevitablemente llamó la atención fue el de un medio hermano de Justify, también hijo de Gun Runner. Ron Winchell, a través de Winchell Thoroughbreds, llegó hasta US$ 1,9 millones para quedarse con el potrillo presentado por Glennwood Farm.

Su madre es Stage Magic, por Ghostzapper, la misma que produjo al ganador de la Triple Corona de 2018. La historia tiene un detalle especial: Glennwood había vendido al propio Justify por apenas US$ 500.000 en esta misma subasta, en 2016.

“Es una mezcla de orgullo y arrepentimiento por tener que vender un caballo así”, reconoció Tanya Gunther.

Entre los otros precios fuertes, J.S. Company pagó US$2,1 millones por un hijo de Not This Time, medio hermano del ganador de G1 y padrillo Tapit Trice (Tapit). El mismo comprador desembolsó US$ 1,7 millones por un producto de la segunda generación de Flightline, hijo de una media hermana del campeón Accelerate (Lookin At Lucky).

Tres ejemplares llegaron a US$1,5 millones: otro hijo de Not This Time, medio hermano de la G1 Faiza (Girvin); un Gun Runner medio hermano de la múltiple G1 Paradise Woods (Union Rags); y una hija perteneciente a la última generación de Uncle Mo, hermana entera del G2 Bishops Bay y media hermana del también G2 Catching Freedom (Constitution).

Entre los vendedores, Gainesway encabezó las estadísticas, con 19 productos vendidos por un total de US$12,75 millones.

La September Sale todavía tiene muchísimo camino por recorrer y este martes completará su libro 1, la franja más selecta del catálogo. Pero el primer mensaje ya quedó enviado.

Después de que 2025 produjera la subasta de purasangres de mayor facturación de la historia, Keeneland volvió a empezar hacia arriba. Y mientras millones de dólares cambiaban de manos en Lexington, Gun Runner dejó claro quién fue el primer gran protagonista del ring.

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