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Kerouac heredó la corona y ya es la nueva reina en el Club Hípico

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 5 horas
  • 3 min de lectura

La hija de Tiz the Law se impuso con enorme autoridad en la Polla de Potrancas (G1), repitiendo la conquista que su madre Kirikina había alcanzado en 2021; aventajó por 2 3/4 cuerpos a Immense Deep y quedó al frente de su generación



SANTIAGO DE CHILE, Chile (Especial para Turf Diario).- Kerouac tiene sangre de reina y corre como tal. La promisoria hija de Tiz the Law se consagró como la nueva líder entre las potrancas chilenas al quedarse con una contundente victoria en el Clásico Polla de Potrancas (G1-1700 m, césped), una de las pruebas tradicionales del calendario del Club Hípico de Santiago.

Ganadora a comienzos de agosto del Clásico Carlos Valdés I. (G3-1600 m), Kerouac ratificó todo lo bueno que había mostrado aquella tarde y dejó sin respuestas a sus 8 rivales. Con Joaquín Herrera nuevamente en sus riendas, escapó en el tramo decisivo y cruzó el disco con 2 3/4 cuerpos de ventaja sobre Immense Deep (Hiraboku Deep), que volvió a escoltarla, tal como había ocurrido en su presentación anterior.

La victoria tuvo, además, un fuerte contenido simbólico. Kerouac repitió la conquista que su madre, Kirikina (Verrazano), había conseguido en la misma carrera durante la temporada 2021, prolongando una historia familiar de enorme peso en el césped chileno. De madre a hija, la corona permaneció en casa.

Entrenada por Juan Silva G., Kerouac necesitó apenas 4 actuaciones para afirmarse como la primera gran figura de su generación a los 3 años. Había debutado con éxito el 12 de enero, sobre 1100 metros en el mismo escenario, y reapareció más de 5 meses después para terminar tercera en el Clásico Arturo Lyon Peña (G1-1600 m), todavía como dosañera.

Aquella tarde quedó detrás de Sulis (Tacitus) y La del Estribo (Tiz the Law), pero ahora se tomó una revancha terminante. La del Estribo finalizó tercera, mientras que Sulis apenas pudo ocupar el quinto puesto, sin poner en riesgo en ningún momento la superioridad de la ganadora.

El cambio de edad pareció potenciar definitivamente a Kerouac, que se mantiene invicta en sus 2 salidas como tresañera. Primero dominó el Carlos Valdés I. y ahora elevó notablemente la exigencia para ganar la Polla de Potrancas, dejando su récord general en 3 primeros puestos y un tercero sobre 4 presentaciones, siempre bajo la conducción de Herrera.

La nueva campeona pertenece a la primera generación chilena de Tiz the Law, el hijo de Constitution que fue una de las grandes figuras estadounidenses de 2020, temporada en la que se impuso en el Belmont Stakes (G1) y en el Travers Stakes (G1). Kerouac se convirtió en su quinto ganador de G1 y en el tercero que alcanza ese nivel en las pistas de Chile, otro dato que confirma el impacto que viene produciendo el joven padrillo.

Pero buena parte de su calidad también encuentra explicación en una línea materna extraordinaria. Kerouac es el primer ganador clásico producido por Kirikina, hija de Verrazano y de Kitcat (Scat Daddy), otra yegua de máxima categoría que se quedó con el Clásico Club Hípico de Santiago (G1), sobre 2000 metros.

La familia se encuentra repleta de nombres destacados. Kitcat es hermana de Knockout y hermana materna de Kossimo (Gracioso) y Kurilov (Lookin At Lucky), todos vencedores de G1. Más atrás, la rama conduce directamente hacia Almahmoud (Mahmoud) y Cosmah (Cosmic Bomb).

Con semejante respaldo genético y una evolución que parece lejos de haber encontrado su techo, Kerouac tiene por delante un futuro enorme. Su triunfo en la Polla de Potrancas no sólo la instaló en lo más alto de la generación: también dejó la sensación de que Chile acaba de encontrar una nueva estrella.



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