Knightsbridge quedó bárbaro y ahora el camino apunta a la Breeders’ Cup
- Turf Diario

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El contundente ganador del Pacific Classic (G1) pasó sin inconvenientes las horas posteriores a su enorme actuación en Del Mar y regresará esta semana a la caballeriza de Bill Mott

DEL MAR, California (Especial para Turf Diario).- Después de despejar una por una todas las dudas que existían alrededor suyo, Knightsbridge amaneció en buenas condiciones tras su espectacular victoria en el Pacific Classic (G1), donde no sólo confirmó su enorme talento sino que demostró que los 2000 metros están perfectamente dentro de sus posibilidades.
El hijo de Nyquist realizó el domingo una breve caminata por el sector de boxes del establo de Richard Mandella, donde estuvo alojado desde su llegada a California, y luego regresó a descansar. Mostraba el lógico cansancio después del esfuerzo realizado, pero sin ninguna novedad que pudiera generar preocupación.
Ahora está previsto que abandone Del Mar durante esta semana, mientras Bill Mott comienza a diagramar el camino que deberá llevarlo hacia el Breeders’ Cup Classic (G1) del próximo 31 de octubre en Keeneland. Su triunfo en el Pacific Classic le garantizó automáticamente un lugar mediante el programa Win and You’re In.
Knightsbridge había llegado a California rodeado de enormes expectativas después de su extraordinaria actuación en el Monmouth Cup (G3), donde había alcanzado un Beyer Speed Figure de 122, el más alto de la temporada.
Pero también había preguntas. La calidad de los rivales que había enfrentado en Monmouth, su capacidad para sostener semejante nivel sobre 2000 metros y, especialmente, qué podría ocurrir si quedaba involucrado en una lucha intensa desde temprano.
La respuesta llegó de manera contundente. Full Serrano (Full Serrano) no le regaló absolutamente nada. El argentino lo exigió durante aproximadamente 1600 metros, en una pelea que llevó el ritmo a niveles muy fuertes para una carrera sobre 2000. Sin embargo, Knightsbridge absorbió ese desgaste y, cuando llegó el momento decisivo, dejó atrás al caballo preparado por John Sadler y se desprendió del resto para ganar por 6 1/4 cuerpos.
Incluso después del disco seguía lleno de energías. “En el gallop out ni siquiera podía frenarlo de lo fuerte que seguía. Es un caballo con muchísimo talento”, contó Junior Alvarado.
Mott reconoció que durante el desarrollo llegó a preocuparse por la velocidad de los parciales: “Fue bastante impresionante. Pensé que quizás estaban yendo un poco demasiado rápido por la recta opuesta. Marcaban alrededor de 45s2/5 o 45s3/5, un ritmo realmente fuerte para una carrera de 2000 metros. Fueron rápido, pero, Dios mío, todavía tenía algo guardado para el final”, destacó el entrenador.
Fue justamente eso lo que terminó por elevar todavía más la dimensión de su victoria. Knightsbridge no necesitó un desarrollo favorable para lucirse: peleó adelante con Full Serrano bajo parciales exigentes, soportó la presión y todavía tuvo resto suficiente para escapar en la recta.
Con su lugar asegurado en Keeneland, ahora será Mott quien decida si necesita otra carrera antes del Classic -siempre que sea la prueba elegida, claro- o si llegará directamente.
Del Mar todavía habla de Knightsbridge. Y después de lo que mostró en el Pacific Classic, ya no quedan demasiadas preguntas alrededor suyo. Ahora la gran incógnita es hasta dónde puede llegar.





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