La Copa de Oro, con seis cartas de Dany Etchechoury y un desafío de alto vuelo

Honest Boy (foto) encabeza el poderoso equipo del entrenador, que tendrá la mitad de los 12 participantes. Acento Final vuelve para defender su corona y Gordianus reaparece en una de las grandes citas de la tarde en San Isidro

Seis de un lado, seis del otro. Una particularidad poco frecuente: Carlos Daniel Etchechoury presentará nada menos que a la mitad de los participantes del Gran Premio Copa de Oro (G1), la última gran escala para los fondistas adultos antes del Carlos Pellegrini (G1). Y ninguno llega para cumplir: todos tienen argumentos para discutir la victoria en los 2400 metros de césped de San Isidro.
Durante buena parte de la temporada, Dany había conseguido repartir sus mejores caballos entre los compromisos principales de Palermo y San Isidro, evitando cruces hoy inevitables. Pero el calendario se estrecha, el Pellegrini aparece en el horizonte y la Copa de Oro exige poner todas las cartas sobre la mesa. El resultado promete un gran espectáculo.
Honest Boy (Heliostatic) asoma como la referencia principal del numeroso equipo. Acaba de reencontrarse con el triunfo en el Clásico Yatasto (G3), donde tuvo que exigirse hasta el último metro para superar por la cabeza a Cazador de Areco (Long Island Sound). Ahora volverán a verse las caras, con una diferencia mínima entre ambos. Cualquiera puede quedarse con todo.
Pero el abanico de Etchechoury es bastante más amplio. Out of the Blue (Drosselmeyer), el brasileño que conquistó el Clásico Chacabuco (G2), conoce el camino de las victorias importantes; Equal Mostaza (Equal Stripes) llega con el aval de su éxito en el Comparación (G2), una prueba tradicional del fondo de Palermo, y de una campaña sostenida; y Don Logrado (Fortify) ya mostró su resistencia para recorridos extremos al quedarse con el General Pueyrredón (G3), sobre 3000 metros. Completa el sexteto Señor Sandro (Cityscape), que viene de finalizar quinto en el Clásico Engrillado y quiere recuperar protagonismo.
Enfrente aparece un rival capaz de arruinarle la fiesta a cualquiera: Acento Final (Treasure Beach). El defensor del título vuelve después de 126 días sin competir, desde aquella tarde en que quedó segundo, apenas a la cabeza, de Out of the Blue en el Chacabuco. Hace un año se llevó esta misma Copa de Oro por medio pescuezo sobre Vota Bien (Hi Happy) y, además, luce en sus antecedentes otros dos triunfos de G1: el Jockey Club y el General San Martín.
La historia agrega un condimento especial. En aquel Jockey Club, Acento Final había derrotado por un cuerpo y medio a Honest Boy, incluso, con suspenso ante el reclamo del jinete de este último. Ahora los dos se cruzan nuevamente, con el primero obligado a demostrar que conserva intacta su categoría pese al tiempo sin correr y con su adversario fortalecido por una victoria reciente. Un duelo dentro de una competencia que ofrece muchos más atractivos.
También provoca expectativa el regreso de Gordianus (Señor Candy), ganador del último Gran Premio Nacional (G1) y luego del Gran Premio de Honor (G1). Su formidable progresión se interrumpió tras una lesión y una actuación posterior en la que terminó último, a nueve cuerpos de Butterfing (Angiolo). Pasaron 217 días desde entonces y su reaparición traerá otra novedad: será su primera presentación sobre el césped de San Isidro. Calidad le sobra; habrá que comprobar cómo responde ante semejante exigencia.
Neat Colt (Treasure Beach) suma otra chapa de G1. Fue el héroe del Gran Premio Estrellas Classic (G1), superando a Hit Colchonero (Hit It a Bomb), Need You Tonight (Hat Ninja) y Vundu (Suggestive Boy), aunque sus dos actuaciones posteriores quedaron lejos de aquella producción. La Copa de Oro le ofrece una oportunidad ideal para reencontrar la versión que lo llevó a la consagración.
Full Keynote (Full Mast), Orpen Again (Seek Again) y Curious Song (Sixties Song) terminan de completar una nómina sin desperdicio. El último, por sus características, puede tener un papel decisivo desde el comienzo, marcando el camino y condicionando la estrategia de los que prefieran esperar. El desarrollo será tan importante como los antecedentes, como casi siempre.
Se acerca el Gran Premio Carlos Pellegrini y el fondo argentino empieza a mostrar sus mejores nombres. Antes de la gran cita de diciembre, la siempre preciada Copa de Oro propone una prueba de fuerza, resistencia y categoría, con seis ilusiones de una misma caballeriza y media docena de rivales dispuestos a frustrarlas. San Isidro tiene por delante una tarde para disfrutar.





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