La inoxidable muñeca de Rodrigo Blanco volvió a los primeros planos con Out of the Blue
- Turf Diario

- hace 15 horas
- 3 min de lectura
El jockey, que hace apenas unas semanas retomó su carrera, se lució sobre las riendas del alazán del Stud El Basti para una ajustada victoria sobre Acento Final y Equal Mostaza en el Clásico Chacabuco (G2) de Palermo

Para Rodrigo Blanco no fue un triunfo más el que consiguió este sábado con Out of the Blue en el Clásico Chacabuco (G2-2400 m, césped), prueba que abrió el Campeonato de Oro Verde y formó parte del atractivo triplete gradual desarrollado en el Hipódromo Palermo.
El éxito tuvo un significado especial para el jinete cordobés, inmerso en pleno proceso de regreso tras un largo tiempo alejado de la actividad. Conducciones como la que mostró sobre el representante del Stud El Basti resultan fundamentales tanto para recuperar confianza como para recordarles a propietarios y entrenadores que su talento continúa intacto.
Valiente como siempre, Blanco fue decisivo para encontrar un hueco entre Acento Final (Treasure Beach) y Equal Mostaza (Equal Stripes) en el momento clave de la definición. Gracias a esa maniobra, el hijo de Drosselmeyer volvió a encontrarse con un triunfo de jerarquía, retomando un camino que había insinuado recuperar tras su muy buen cuarto puesto en el Gran Premio 25 de Mayo (G1), pocas semanas atrás en Hipódromo de San Isidro.
En apenas su segunda presentación para sus actuales colores y ahora sobre el césped de Palermo, el alazán combinó coraje y resistencia para imponerse por cabeza y cabeza sobre dos rivales de enorme experiencia y calidad, que vendieron muy cara su derrota.
El desarrollo tuvo varios matices. El favorito Curious Song (Sixties Song) asumió el comando durante buena parte del recorrido, aunque en determinado momento cedió el liderazgo a Full Keynote (Full Mast). Sin embargo, la verdadera historia comenzó mucho más atrás.
Al ingresar en la recta final, los punteros comenzaron a sentir el esfuerzo y la definición quedó reservada para Acento Final, Out of the Blue y Equal Mostaza, que avanzaban prácticamente alineados desde los palos hacia el centro de la pista.
Acento Final fue el primero en lanzar el ataque, buscando quebrar la resistencia de sus rivales con un remate temprano, confiando en que su fondo alcanzaría para sostener la ventaja hasta el disco. Pero ni Out of the Blue ni Equal Mostaza estaban dispuestos a resignarse.
Equal Mostaza cargó hacia adentro y, durante algunos instantes, comprometió la línea de carrera del futuro vencedor. Allí apareció toda la decisión de Blanco. El jinete hizo lugar donde parecía no haberlo, su caballo respondió con enorme determinación desde los 100 metros finales y terminó bajando la cabeza justo en el momento indicado.
Acento Final cayó con todos los honores después de una actuación de enorme entrega, mientras que Equal Mostaza también mereció los mayores elogios por una labor igualmente sobresaliente. El cronómetro marcó 2m32s82/100, un registro acorde con las exigencias del desarrollo.
En la brasileña Felka (Agnes Gold), integrante de una reconocida familia materna, Out of the Blue ya había mostrado condiciones a los tres años al quedarse con los clásicos Tresiete (L) y Porteño (G3), además de sumar varias figuraciones destacadas. Sin embargo, durante 2025 perdió continuidad, una situación que parece haber dejado definitivamente atrás.
En una división de fondistas que todavía busca referentes sólidos y duraderos, el pupilo de Carlos D. Etchechoury -que además concretó un notable 1-3 en la prueba- aparece ahora con un panorama muy favorable para consolidarse, especialmente después de adaptarse de manera ideal al trazado interno de Avenida del Libertador y Dorrego.
El calendario ofrece rápidamente nuevos desafíos. En menos de un mes llegará el Clásico Comparación (G2), antesala del Gran Premio General San Martín (G1), en septiembre, etapas finales del Campeonato de Oro Verde, que Out of the Blue lidera ahora con 40 puntos.
Si consigue ratificar este rendimiento, el camino podría conducirlo hacia los grandes objetivos del segundo semestre: el Gran Premio Copa de Oro (G1) y, finalmente, el Gran Premio Carlos Pellegrini, ya de regreso a la grama del Hipódromo de San Isidro.
Por lo pronto, dejó una señal muy importante. Sus rivales, claro, ya esperan la revancha. Y después del apasionante final que regalaron en el Chacabuco, sobran motivos para aguardar con expectativa el próximo capítulo.





Comentarios