La millonaria Dubai World Cup no se rinde ante la guerra en el Golfo
- Turf Diario

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Con el arribo de la delegación estadounidense y el esperado viaje de los japoneses, el mitin de marzo sostiene sus sueños de G1. Ombudsman será la carta de John Gosden, mientras que en Francia el entorno de Calandagan monitorea el cielo antes de dar el "visto bueno" definitivo

A las puertas de su trigésima edición, la Dubai World Cup (G1) navega hoy entre la gloria deportiva que siempre prometió en Meydan, y la incertidumbre que impone la geopolítica. En un contexto donde la Guerra en el Golfo dejó de ser una amenaza lejana para convertirse en una realidad de bombardeos diarios por parte de Irán, el festival hípico mantiene su fecha del 28 de marzo, aunque con el corazón en la boca y la logística en jaque.
No es una versión cualquiera. Son 30 años desde que Cigar (Palace Music) inauguró la leyenda en Nad Al Sheba, y la organización emiratí se esfuerza por hacer todo lo mejor posible, más allá de los reportes. Con ataques que han rozado zonas hoteleras en Dubai, y en varias ocasiones su tumultuoso aeropuerto, el temor a una suspensión de último momento sobrevuela cada embarque. Sin embargo, el turf es, por definición, un acto de fe.
Desde Inglaterra, la maquinaria de Godolphin no detiene su marcha. John Gosden ya confirmó que Ombudsman (Night of Thunder) será la carta principal para el Dubai Turf (G1). El talentoso hijo de Night of Thunder viene de ajustar formas en Chelmsford bajo la guía de William Buick, y el Big Boss de Meydan espera que el representante azul sea el bálsamo necesario ante tanta tensión.
El fin de semana marcó el arribo de los contenedores desde los Estados Unidos. La noticia más destacada es la presencia de Hit Show (Candy Ride), el pupilo de Brad Cox que buscará defender el título logrado en 2025.
Junto a él, Winchell Thoroughbreds envió a Magnitude (Not This Time), un caballo que viene de deslumbrar en Oaklawn Park pero cuyo viaje estuvo en duda hasta el último segundo por las dificultades logísticas que plantea el espacio aéreo restringido.
Para la Dubai Golden Shaheen (G1), la gran esperanza es Bentornato (Valiant Minister). El campeón del entrenador venezolano José Francisco Kikito D’Angelo ya sabe lo que es correr en el desierto y llega en un estado físico envidiable tras sus brillantes ensayos en Palm Meadows, recordando que es el último ganador del Breeders' Cup Sprint (G1), en Del Mar.
Por el lado de Japón, el gigante asiático prepara un envío masivo para los próximos días. Mientras tanto, el fenomenal Forever Young (Real Steel) -reciente ganador de la Saudi Cup (G1)- ya descansa en las caballerizas de Dubai, esperando coronar una campaña que lo sitúa como el mejor caballo de arena del mundo.
La duda de Calandagan
En la vereda de enfrente, el césped aguarda por el Dubai Sheema Classic (G1). Calandagan (Gleneagles) cumplió con un ejercicio de alto vuelo en Saint-Cloud, moviéndose con la soltura de los elegidos. Sin embargo, su entrenador Francis-Henri Graffard y la Princesa Zahra Aga Khan mantienen la guardia alta.
"Todo está listo, pero monitoreamos la situación minuto a minuto", deslizaron desde el entorno del caballo, dejando claro que el embarque hacia el Golfo solo se producirá si las garantías de seguridad son totales.
La presencia del mejor caballo del mundo, para muchos, será fundamental de cara a vivir una fiesta completa. Claro, si finalmente se sube al avión.
La Dubai World Cup 2026 es, hoy más que nunca, una carrera contra el tiempo y las circunstancias. El mundo del turf aguarda que, para el 28 de marzo, solo se escuche el galope de los caballos y no el eco de la guerra.





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