La Plata anuló 10 carreras, 1 clásico y armó reuniones de 8 y 9 competencias
- Turf Diario

- 9 jun
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El hipódromo bonaerense hará los programas más pequeños que se recuerden en muchos años; 20 participantes sobre 1200 metros y eliminados a montones en vez de dividir turnos

LA PLATA.- El turf platense atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Y lo ocurrido este lunes, tras la confección de los programas para las próximas reuniones, aparece como una nueva señal de alarma sobre una realidad que preocupa cada vez más a quienes siguen de cerca la actividad.
Para las jornadas del martes 16 y jueves 18 de junio quedaron confirmadas apenas 8 y 9 carreras, respectivamente, con un total de 10 pruebas anuladas, entre ellas el Clásico Caballerizas Argentinas y el Especial Miguel M. de Güemes.
Sin embargo, las particularidades no terminan allí. Habrá competencias sobre 1200 metros con hasta 20 participantes, un escenario que genera inevitables cuestionamientos desde el punto de vista deportivo y de la seguridad, mientras que en otros casos se optó por realizar eliminaciones masivas en lugar de dividir los turnos. Algo, evidentemente, no está funcionando.
Resulta difícil pensar que semejante reducción sea producto de una casualidad. Por el contrario, todo parece indicar que existió una decisión deliberada detrás de la medida. Y quienes conocen los movimientos internos del Bosque creen tener bastante claro el motivo.
Desde hace años se repite la misma pregunta: ¿qué destino tiene el dinero proveniente del fondo de reparación? La inquietud nunca encontró respuestas satisfactorias y vuelve a cobrar fuerza cada vez que aparecen situaciones como la actual. Mientras tanto, las asociaciones vinculadas a la actividad continúan mostrando una preocupante pasividad frente a cuestiones que afectan directamente a propietarios, profesionales y trabajadores de las caballerizas.
Cuesta recordar antecedentes de programas tan reducidos sin que existieran factores extraordinarios de por medio, como conflictos gremiales o problemas sanitarios. Por eso la sensación predominante es que no se trata de un hecho aislado, sino de una consecuencia directa de decisiones tomadas desde la conducción del hipódromo.
La Plata atraviesa un momento complejo y su futuro aparece, como mínimo, rodeado de incertidumbre. El deterioro de la actividad ya no se percibe únicamente en los premios o en la infraestructura: ahora también impacta de lleno en la programación, uno de los pilares básicos sobre los que se sostiene cualquier plaza hípica.
Las responsabilidades, naturalmente, alcanzan a quienes administran el sistema. Pero también a aquellos sectores que, teniendo representación y capacidad de acción, prefieren guardar silencio o limitarse a expresar su descontento en privado sin trasladarlo a los ámbitos donde realmente se toman las decisiones.
En medio de ese contexto, el Clásico Antonio Cané (G3) aparece como el principal atractivo de la semana. El martes 16 estarán en sus partidores nombres de la talla de Contursi (Full Mast), El Darwin (Il Campione), Haggard (Homage), Abrazo Al Cielo (Treasure Beach) y Amuni (Tetaze), Ruso Real (In the Dark).
Pero incluso una carrera de ese nivel parece insuficiente para disimular el cuadro general. Habrá jornadas destacadas, reuniones que funcionen como oasis dentro del calendario, tal como ocurrió recientemente con los grandes premios República Argentina y 25 de Mayo. El problema es todo lo que sucede entre esos momentos.
Y allí es donde aparecen las dudas más profundas sobre el rumbo que está tomando no sólo el turf platense, sino también buena parte de la actividad hípica nacional. Porque mientras los problemas se acumulan y las respuestas escasean, la sensación es que son pocos los que trabajan para revertir la situación y demasiados los que simplemente se resignan a convivir con ella. Sin olvidar los que viven de ella...





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