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La Plata y un programa vergonzoso de sábado; si quieren matar al turf, lo están consiguiendo

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 3 horas
  • 2 Min. de lectura

En el día de mejor recaudación, ofrecerá 9 carreras condicionales de baja calidad; ¿para esto se pidió la rotación de fechas?; se anularon los dos clásicos previstos



LA PLATA.- Cada vez son más los que llegan a una conclusión inquietante: lejos de ofrecer soluciones, la dirigencia del turf parece empeñada en recorrer el camino contrario, uno que conduce directamente a la destrucción de la actividad en la Argentina.

Hace algunos años, el Hipódromo de La Plata logró acordar con sus pares de Hipódromo Argentino de Palermo e Hipódromo de San Isidro la posibilidad de correr los sábados, el día de mayor movimiento y recaudación de la semana. Una conquista estratégica, sin dudas.

Sin embargo, desde entonces, esa ventaja jamás fue explotada en su verdadera dimensión. No hubo innovación, ni planificación, ni programas que jerarquizaran la jornada. Y el colmo llega hoy: la administración confeccionó un programa de apenas 9 carreras condicionales, tras la anulación de los clásicos Wanna Dance y Colombia -y eso que la OSAF ya había enviado una carta solicitando explicaciones por este tipo de decisiones...

La pregunta es inevitable: ¿nadie reflexiona? Las innumerables asociaciones que orbitan en el ambiente no se pronuncian. Palermo y San Isidro tampoco parecen dispuestos a intervenir. ¿Y la Lotería? Como tantas otras veces, ausente. Todo da la sensación de una preocupante resignación colectiva, como si tirar por la borda más de 150 años de historia fuera un daño colateral aceptable.

El problema no es sólo simbólico. Desaprovechar una jornada con alto potencial de recaudación impacta directamente en la economía del turf. No es lo mismo mover 300 millones que 800 millones de pesos en apuestas: el 9% de ese volumen se destina a premios, y la diferencia que se pierde en el camino podría significar un alivio concreto para unas bolsas que hoy resultan, en muchos casos, vergonzosas.

Pero nada de esto parece importar. Es más sencillo mirar hacia otro lado, simular normalidad y seguir adelante como si nada hubiera pasado. Una postal repetida en la historia del turf: hipocresía, falta de empatía y una alarmante ausencia de voluntad de cambio.

Después, claro, llega el momento de los lamentos. Los mismos dirigentes que toman estas decisiones son quienes advierten que el dinero no alcanza, mientras todos los actores de la cadena -propietarios, criadores, profesionales- deben soportar las consecuencias. Hoy habrá 9 carreras en La Plata que no invitan a nadie. Y la recomendación, esta vez, es sincera: si tiene un plan mejor, hágalo sin culpa. No se perderá nada. A quienes conducen el negocio, evidentemente, tampoco les importa...

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