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La vigencia de un mito: el Santa Anita Handicap y el peso de su historia

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
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Se corre este sábado una nueva edición de la carrera más tradicional para la hípica en California; solo 5 caballos en la pista tras las bajas de Skippylongstocking y Westwood


Just a Touch quedó como máximo candidato / KENTUCKY DERBY
Just a Touch quedó como máximo candidato / KENTUCKY DERBY

Hay una mística especial que rodea a las montañas de San Gabriel cuando llega marzo. Es una mezcla de tradición y ese silencio respetuoso que imponen las leyendas. Este sábado, Santa Anita Park abrirá sus puertas para una nueva entrega del Santa Anita Handicap (G1-2000 m, arena), la icónica Big Cap, una prueba que, pese al avance de los millones árabes, sigue siendo un examen importante.

Nacida en 1935 con la ambición de ser la carrera más rica del mundo, es mucho más que un premio de 300.000 dólares. Es el recuerdo de Seabiscuit (Hard Tack) paralizando al país en 1940; es la clase de Ack Ack (Battle Joined), la potencia de Affirmed (Exclusive Native) y la perfección de Spectacular Bid (Bold Bidder). Para el turf sudamericano, es el escenario de hazañas que forjaron una identidad exportadora, desde aquel pionero Kayak II (Congreve) en 1939, pasando por Talón (The Yuvaraj) en 1948, hasta la jerarquía indiscutida de Lord At War (General) en 1985. Ganar el "Santa Anita" es, para un caballo del sur, el equivalente a una graduación con honores en la universidad de la resistencia.

La previa de esta edición 2026 estuvo marcada por la incertidumbre y los cambios de planes. La noticia que sacudió los programas fue la deserción de Skippylongstocking (Exaggerator). El pupilo de Saffie Joseph Jr., que llegaba como el gran candidato tras su conquista en la Pegasus World Cup (G1), no pudo siquiera abordar el avión debido a un cuadro de nerviosismo extremo que obligó a su equipo a priorizar la salud del ejemplar. Su ausencia dejó un vacío difícil de llenar, pero al mismo tiempo abrió un abanico de posibilidades para un lote que ahora luce sumamente parejo.

Pero las bajas no terminaron allí, pues Peter Eurton decidió en las últimas horas no correr a Westwood (Authentic), por considerar que la distancia era demasiado exigente. Así, caía otro de los referentes.

Sin los grande nombres, será un duelo de estrategias donde cada metro de los dos kilómetros de recorrido valdrá oro. Just a Touch (Justify) aparece ahora como el nombre a batir. El entrenado por Brad Cox, que siempre amagó con ser un fuera de serie, parece haber encontrado la madurez justa para este desafío. Su reciente campaña lo muestra listo para dar el salto definitivo al primer nivel, buscando capitalizar la ausencia del favorito.

En Santa Anita, nunca se puede dejar de mirar hacia los boxes de Bob Baffert. El preparador de Arcadia tiene en Getaway Car (Curlin) a una pieza de alto valor. Segundo en el San Pasqual Stakes (G2), el defensor de los colores de SF Racing LLC y sus socios parece disfrutar de las distancias largas y llega con el fogueo necesario para este tipo de batallas de desgaste.

Midnight Mammoth (Midnight Lute) es un veterano de mil batallas que, tras finalizar cuarto en esta misma carrera el año último, intentará apelar a su experiencia para quedarse con el trofeo que se le escapó por poco.

El Santa Anita Handicap no perdona. Los 2000 metros de la pista de arena suelen ser un filtro implacable donde solo los que tienen el corazón de acero logran prevalecer.

Este sábado, cuando la campana suene y el lote se pierda tras el codo del Clubhouse, será un nuevo capítulo de una historia que empezó hace casi un siglo. No estará el crack consagrado, pero sí un grupo de gladiadores dispuestos a reclamar un trono que hoy no tiene dueño. El turf es el deporte de los sueños, y en la Big Cap, los sueños suelen tener el color del oro.

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